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  • Alquiler y venta Inmuebles: empieza a repuntar el mercado de oficinas y locales comerciales

    Alquiler y venta Inmuebles: empieza a repuntar el mercado de oficinas y locales comerciales

    Con la vuelta al trabajo presencial y la mayor actividad, empieza a aumentar la demanda de espacios corporativos.

    De a poco, junto con la recuperación de la actividad económica, el mercado de oficinas y locales comerciales está empezando a revertir la tendencia negativa que lo había signado durante la pandemia, especialmente en la zona del microcentro porteño.

    Distintos relevamientos dan cuenta de un repunte en los niveles de alquiler y ocupación de estos inmuebles. Si bien el segmento todavía tiene mucho para recuperar frente al avance del trabajo híbrido, que prescinde -en buena medida- de los espacios corporativos.

    “Las consultas vienen experimentando una suba entre marzo y abril”, asegura Solange Esseiva, propietaria de la inmobiliaria H-54. Y precisa que las búsquedas se concentran en el mercado Triple A (premium) de oficinas y en locales en esquinas o plantas bajas de edificios de categoría en zonas como Palermo y Vicente López, sobre todo en el polo situado sobre la Panamericana y General Paz.

    “Los clientes están llamando para que les consigamos inmuebles específicos, como oficinas de entre 300 m2 y 500 m2, y locales de entre 200 m2 y 300 m2”, detalló la experta en bienes raíces.

    Según explicó, esta tendencia se debe a que con el avance de la vacunación y la marcada baja en los contagios de coronavirus, las empresas están volviendo al trabajo presencial y el mercado ya inició su camino hacia la recuperación.

    Lo que mejor está funcionando ahora es Palermo, sobre todo las oficinas ubicadas en edificios nuevos y con seguridad las 24 horas”, cuyo valor oscila entre los US$ 20 y USD 22 el m2,”, señaló.

    Más movimiento

    Según Cushman & Wakefield, empresa de servicios inmobiliarios corporativos que suele relevar las estadísticas de este mercado, el año comenzó con más movimiento en el mercado de oficinas clase B.

    “En el primer trimestre, se alquilaron 12.937 m2 mayormente en el submercado Centro Sur”. Así, se revierte la tendencia negativa que venía desde el tercer trimestre de 2020, según la firma.

    Esa recuperación, no obstante, se dio junto con una caída en los precios de los alquileres: “El precio promedio pedido cedió un 11%, manteniéndose en US$ 16,9 por m2”.

    Respecto al índice de vacancia, a pesar de haber pasado de 7,8% a 10,6% en la medición interanual, “este trimestre se registró una leve baja en comparación con el anterior, dato que nos permite inferir que el impacto negativo de la pandemia está disminuyendo”, destacó Carolina Wundes, analista de Investigación de mercado de Cushman & Wakefield.

    Según Esseiva, el mayor movimiento del mercado  también se observa en zonas un poco más alejadas del microcentro (donde la actividad sigue siendo muy mala) ya que hay muchas oficinas que buscan ampliarse pero sin salir de la zona céntrica.

    “Notamos que hay una necesidad de las empresas de mudarse a barrios y edificios de mayor categoría, siempre y cuando no sean en ubicaciones demasiado alejadas de las actuales para no generarle un problema extra a sus empleados con el tema de la mudanza y el traslado desde sus casas”, especificó la dueña de H-54.

    Qué pasa con los locales

    En cuanto a los locales comerciales, el rubro que más prosperó fue el gastronómico, debido a la reactivación del consumo y la llegada de turistas.

    “En este sector también experimentamos una mayor movilidad. Hay más casos en que los propietarios de los negocios decidieron mudarlos a otro espacio, aprovechando alguna oportunidad, en un contexto en que se registra un aumento de la oferta”, señaló Esseiva.

    Sus clientes manifestaron mayor interés por locales de entre 100 m2 y 200 m2, sobre todo para la expansión de franquicias, detalló.

    Un reciente relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), hecho entre marzo y abril, también detectó que el número de locales vacíos en las principales áreas comerciales de la Ciudad de Buenos Aires registró una baja de 25,4% en relación con el mismo período de 2021.

    Durante el segundo bimestre de 2022 se observó un total de 341 locales en venta, alquiler o cerrados en las áreas relevadas. Con respecto a la medición anterior, de enero-febrero, también se detectó un descenso, en este caso, de 9,8%, ya que entonces los locales vacíos eran 378.

    Si se analizan exclusivamente los locales en alquiler y venta (es decir, los ofrecidos), este sondeo observó que, en alquiler hubo una baja de 25,69% con relación al bimestre anterior y una caída del 39,5% con respecto al 2021, mientras que, en venta disminuyeron un 25% comparados con el periodo enero-febrero y cayeron un 37,9% en comparación a marzo-abril de 2021.

    Fuente: Clarin

  • Trabajar cerca de casa: ya hay un barrio que tiene lista de espera para alquilar oficinas

    Trabajar cerca de casa: ya hay un barrio que tiene lista de espera para alquilar oficinas

    Hoy la mayor demanda de oficinas se concentra en los barrios porteños. En el primer trimestre del año se alquilaron 12.937 m2 y revirtieron la tendencia negativa desde 2020. ¿Cuáles son las zonas con más demanda? ¿Por qué?

    La vuelta a la presencialidad empezó a evidenciarse en el mercado de oficinas. Por primera vez, los números empiezan a revertirse. Hoy la tendencia es estar cerca de los empleados. Avenida Libertador y el barrio de Palermo están al tope y ya hay lista de espera para aquellas empresas que busquen instalarse allí.

    Según el último informe de Cushman & Wakefield, el año comenzó con una absorción positiva con respecto a las oficinas de clase B de 12.937 metros cuadrados (m2) contratados, mayormente en el submercado Centro Sur.

    El estudio revela que se liberaron 5328 m2 y que el submercado donde más se registró la desocupación fue en Catalinas-Plaza Roma, sin embargo, la absorción neta fue positiva por 7609 metros cuadrados.

    “El primer trimestre del año arrojó números muy alentadores. Son mejores de lo que habíamos estimado para este comienzo de año y de seguir así, las tendencias se revertirán”, explica Martín Potito, director de la división oficinas de LJ Ramos.

    Hoy en Palermo no hay lugar. Todas las oficinas están ocupadas. Distinta es la realidad que atraviesa el mercado del Microcentro o de otras zonas de Capital. Es un barrio que siempre fue muy demandado, pero post pandemia se potenció“, agrega el empresario inmobiliario.

    La tendencia de las empresas es acercarse a los empleados. Y en muchos casos, aquellas compañías que concentraban a todo su personal en una sola sede hoy decide diversificarse. “Esto pasa en aquellas firmas de más de 5000 empleados“, cuenta Potito.

    Lo que hacen las empresas es alquilar oficinas más chicas en diferentes puntos de la Ciudad y el Gran Buenos Aires. “Por ejemplo, una empresa que tiene su casa central en Zona Norte, hoy contrata oficinas chicas en la zona de Palermo o en Catalinas para ofrecerles a sus empleados otros sitios y acortar las distancias de los viajes“, resume el especialista.

    Dónde hay mayor demanda de oficinas

    Los datos de Cushman & Wakefield arrojan una vacancia promedio del 10,6%. Se conforma con 10,7% en CBD (zona céntrica) y 10,3% en NON CBD (zona no céntrica).

    Ahora bien, distribuido por metros en cada submercado, la mayor cantidad de superficie disponible la ofrece Microcentro que cuenta con 31.725 m2 libres y Catalinas-Plaza Roma con 26.382 m2. En el otro extremo, la menor superficie disponible se encuentra en la Zona Dot donde hay 1447 m2 libres, resalta el informe.

    “En la zona de micro y macro centro hay movimiento, pero el stock disponible sigue siendo mayor que la demanda”, explica Potito. Además agrega que “hoy las empresas se inclinan por el corredor de Av. Libertador y el barrio de Palermo”.

    Fuente: El Cronista

  • Oficinas clase B: sube la vacancia, bajan los alquileres

    Oficinas clase B: sube la vacancia, bajan los alquileres

    Oficinas en Buenos Aires

    Es la tendencia que muestran los números finales de 2021, tras el cierre del cuarto trimestre. 

    Al cierre del año pasado, el mercado de oficinas clase B exhibe un incremento significativo en el índice de vacancia, que creció de 7,6% a 11,1 % en la comparación interanual. En consonancia, y dentro del mismo período, el precio pedido cedió un 14%, ubicándose en 16,9 USD/m2. Así lo indica el último informe publicado por Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, en base a los datos del cuarto trimestre de 2021.

    “Este aumento de la vacancia está en línea con la absorción neta negativa que se registró en el año: -44.742 m2, fruto de 17.328 m2 contratados y 62.070 m2 desocupados. Los submercados con mayor desocupación fueron Centro Sur (10.599 m2) y Microcentro (10.136 m2)”, detalló Carolina Wundes, analista de Investigación de Mercado de Cushman & Wakefield.

    Los submercados con mayor superficie disponible son Microcentro con 31.773 m2, 9 de Julio con 28.824 my Puerto Madero con 24.818 m2. Por el contrario, la menor cantidad de metros cuadrados libres se ubica en Zona Dot con 2.356 m2, seguido por Distrito Tecnológico (2.811 m2) y Retiro-Plaza San Martín (5.087 m2).

    “En cuanto al precio promedio de alquiler pedido cayó a USD 16,9/m2 mensuales, como resultado de los USD 16,3/m2 registrados en CBD (zona céntrica) y USD 18,8/m2 en NON CBD (zona no céntrica). El submercado Libertador GBA se mantiene como el de valor más alto desde el 2019 en USD 21,9/m2 y Distrito Tecnológico, el de más reciente incorporación, presenta el valor más bajo: USD 10,4/m2” explicó Juan Querol, bróker de Cushman & Wakefield. “Esta situación de baja en los precios presenta una oportunidad para aquellas empresas que quieran hacer un salto en la calidad de oficinas que ocupan, para mudarse a edificios de mejor categoría (B+) que actualmente presentan precios muy competitivos ” agregó.

    Por último, la superficie Clase B en construcción llega a 36.634 m2, de los cuales el 62% está ubicado en Distrito Tecnológico. Este porcentaje equivale a cuatro edificios que están en obra y que ingresarán al mercado en el primer trimestre de este año. Los especialistas creen que estos metros se absorberán pronto ya que es una de las zonas más demandadas por las empresas en los últimos años.

    Fuente: Cushman & Wakefield Argentina

  • 30 referentes en real estate anticipan cómo será el 2022

    30 referentes en real estate anticipan cómo será el 2022

    Qué pasará con las propiedades residenciales, oficinas, locales comerciales e industrias? Informe especial sobre las perspectivas para el mercado inmobiliario en 2022. Una por una, todas las opiniones

    Después de un año de mucha incertidumbre política, económica y social, que afectó la confianza de los desarrolladores y compradores en el mundo del real estate, la gran incógnita es qué pasará a partir del 2022 en un sector clave para los argentinos, quienes en muchos casos eligen el ladrillo como medio de inversión.

    En Reporte Inmobiliario reunimos las opiniones de 30 especialistas que nos resumen sus perspectivas y hacen un exhaustivo análisis de lo que puede suceder. Precios, vacancia, el futuro de las oficinas y las tendencias en el ámbito residencial son algunos de los temas más comentados.

    Te contamos qué piensan, cuáles son sus objetivos y qué factores son claves para la recuperación y crecimiento en cada uno de los segmentos del sector.

    Esteban Edelstein Pernice – Director de Castex

    Las expectativas para 2022 indican que la demanda va seguir creciendo, y lo relaciono a lo que explica Malcolm Gladwell en su libro “The Tipping Point”, en el que alude al punto de inflexión en la evolución de la demanda de ciertos productos, en los que su uso y expansión se hace virales.

    Se ha creado un círculo virtuoso, y son las mismas personas que ya se mudaron a los suburbios las que difunden, y muestran, las bondades y los cambios que se produjeron en su calidad de vida cuando invitan a sus familiares y amigos a pasar el día. Ya no es la publicidad la que divulga las ventajas, sino que son los propios usuarios quienes promueven los beneficios que brinda la experiencia de vivir fuera de la ciudad y en contacto con el verde.

    Este boca en boca entre clientes es lo que hace que el crecimiento del suburbano sea exponencial. Y esto obviamente hará subir los valores en los emprendimientos existentes, especialmente en la medida que no surjan nuevos emprendimientos similares.

    Hay que tener en cuenta que, por el lado de la oferta, esta es inelástica, y esta dificultad para que crezca la oferta está vinculada fundamentalmente con la necesidad y la oportunidad de mejorar el proceso aprobatorio de nuevos emprendimientos inmobiliarios en la provincia de Buenos Aires y en la actitud de algunos municipios ante este tipo de emprendimientos.

    Si tenemos en cuenta que en un emprendimiento de estas características pueden contabilizarse hasta 3000 personas trabajando, la expectativa de que las autoridades le pongan foco representaría una enorme oportunidad de generación de empleo, crecimiento económico para la provincia y nuevos recursos fiscales.

    En nuestro caso, tenemos al menos 4 proyectos con tierra identificada e inversores a la espera de las señales que nos brinden municipios y la provincia. Se trata de proyectos importantes y complejos, que pueden llegar a implicar 10 años de desarrollo e inversiones muy importantes, por lo que es fundamental para su concreción que el contexto sea propicio para alentar inversiones.

    Herman Faigenbaum – Director de Cushman & Wakefield

    Estoy convencido que siempre hay un negocio de real estate para hacer, en cualquier lugar del mundo, y en Argentina aún más: por algo los activos inmobiliarios son el segundo activo de inversión que más buscamos (luego del dólar billete). Más aún, los cambios, vaivenes y distorsiones son una enorme fuente de oportunidad, para quien sepa aprovecharlas.

    Focalizándome en los productos en los que más me involucro, creo que, en 2022, las propiedades industriales/logísticas seguirán siendo muy demandados por las empresas y eso abrirá muchas oportunidades para inversores que quieran entrar en ese tipo de negocio. Amén del Clase A, hay que prestar mucha atención a la reconversión de propiedades dentro de los tejidos urbanos, que han performado muy por encima de la media en los últimos años.

    Con respecto al mercado de oficinas, nuestros estudios muestran que se están volviendo a ocupar y deberíamos progresivamente llegar a una situación normal en 2023. Muchas empresas ya están encarando procesos de reubicación, buscando optimizar espacios y reducir costos para volver, por lo que la vacancia va a ir bajando. Las oficinas son un instrumento único de construcción de Ventaja Competitiva: el lugar de encuentro, de colaboración, de intercambio, que necesitan las organizaciones para seguir creciendo.

    Alejandro Ginevra – GNV Group – Presidente de Camesi

    Si vemos lo que pasa en Europa o EE.UU ante la pandemia, sucede que la gente se busca refugiar en el ladrillo. Esta demanda, en otros países, hizo que algunos precios suban. Teniendo en cuenta esta tendencia, en Argentina debería pasar lo mismo.

    La gente trata de refugiarse en ladrillo porque es algo seguro. Luego, el tema es qué es el ladrillo y qué elegir. Y ahí aparece un abanico con muchas oportunidades, algunas buenas y otras malas. Lo importante siempre es estar bien asesorados para ver en qué sector hacer las inversiones.

    En 2021, los precios de las propiedades de obras en pozo estaban muy competitivos, con la subida del dólar los precios se acomodaron. No hay que equivocarse y conocer al desarrollador, su trayectoria y la ubicación de los proyectos. Eso es clave porque en la Argentina la plusvalía es poca, en otros lugares en pleno crecimiento es más importante.

    Considerando esos aspectos es que siempre hay que estar bien asesorado, el ladrillo es siempre la mejor inversión y en 2022 lo seguirá siendo, con más beneficios para obras de pozo, comprando en pesos y en cuotas, actualizadas según el CAC.

    Por otro lado, creo que llegamos tan abajo que no hay más para caer. No quiero decir que estemos bien, debería ser una industria en permanente crecimiento, esa es la asignatura pendiente. Necesitamos leyes que acompañen y créditos hipotecarios.

    Andres Gariboldi – Dunod Propiedades – Presidente Colegio Rosario

    Nos espera un 2022 superior y mejor a 2020 y 2021, vemos una recuperación en el sector comercial en el sur de la Provincia de Santa Fe, los datos estadísticos muestran mayor ocupación, mayor demanda, menos vacancia en los locales comerciales y creemos que tendremos una reforma de la ley de alquileres que tanto nos ha perjudicado.

    Creo que hay una visión del oficialismo y de la oposición de hacer una reforma suficiente y lo que nos va a faltar es un instrumento financiero como tienen otros países de Latinoamerica para que la gente pueda acceder a la vivienda como existe en Brasil, Paraguay, Bolivia, entre otros.

    La verdad somos optimistas y auguramos un 2022 positivo.

    Mario Gómez – Director de Le Bleu Negocios Inmobiliarios

    Resulta muy dificultoso dar una respuesta general a la pregunta acerca de cómo serán las perspectivas para el mercado inmobiliario argentino en 2022, ya que el mercado actúa de manera selectiva: hay que analizar caso por caso, proyecto por proyecto, inmueble por inmueble, vendedor por vendedor, comprador por comprador.

    Estamos frente a un escenario donde la selectividad, la innovación y el factor seguridad del capital cobra una nueva dimensión impactando en la dinámica de los negocios, generando renovados interrogantes y abriendo la puerta a nuevas oportunidades.

    Los agentes económicos en el actual contexto se están moviendo selectivamente según la bondad de cada proyecto. No todo se vende, no todo se alquila, no se convalida cualquier precio y aquellos que sepan identificar adecuadamente las nuevas oportunidades de negocios tienen mayores posibilidades de consolidarse en un entorno cada vez más competitivo.

    Por eso el gran desafío es un trabajo coherente en el producto, el concepto, cómo se va a colocar, cómo se presenta el producto al mercado. En definitiva, prestar atención a la demanda y trabajar para satisfacer sus necesidades.

    Pero también es importante señalar que lo que finalmente suceda en el mercado tiene mucho que ver con la actitud proactiva de quienes hacemos con nuestras decisiones cotidianas el día a día de la actividad inmobiliaria. Cada uno, con los grados de libertad que tiene, aporta su impronta para que las cosas sucedan.

    Está claro que mucha gente se retiró del mercado y las razones son múltiples: porque no le cierran los números, porque no le convencen los riesgos, porque tiene alternativas de hacer negocios en otro lado, porque está expectante -con liquidez- a la espera de oportunidades, etc.

    Pero también hay gente que eligió quedarse y ese segmento sigue en la brecha, porque tiene una visión positiva respecto a lo que nos depara el porvenir. Dadas estas particularidades, soy optimista respecto lo que viene, ya que los que se quedaron van a poner todos medios a su alcance en pos del negocio.

    Vivimos en una sociedad globalizada, donde productos y servicios son cada vez más parecidos y se vuelven cada vez más difíciles de diferenciar entre sí. La diferencia la hacen las personas. La creatividad de las personas es lo que hace la diferencia. Las personas empáticas y creativas son las que hacen la diferencia en las organizaciones.

    Hoy resulta indispensable contar con inteligencia emocional (concepto popularizado por el psicólogo estadounidense Daniel Goleman) que es la capacidad de elegir las mejores opciones en la búsqueda de una solución a partir del uso de habilidades personales (manejo de uno mismo y de las relaciones con otros).

    En definitiva, tenemos poco que esperar de las políticas públicas que, lamentablemente, han optado por ignorar el efecto multiplicador que el mercado inmobiliario tiene sobre la economía en su conjunto vía creación de empleo, generación de riqueza y contribución a resolver el déficit habitacional.

    Sin embargo, sí tenemos mucho que esperar de los emprendedores que día a día crean y recrean la industria inmobiliaria, quienes con su trabajo contribuyen a consolidar esta actividad y que administran los riesgos para generar proyectos acordes al momento de mercado, canalizando el ahorro y la inversión a favor de una expresión genuina de la economía real como es el sector inmobiliario.

    Gabriel González Pardo – Director de Tizado

    Después de dos años de cambios muy significativos a nivel mundial es difícil predecir que podrá pasar en el corto plazo, pero seguramente muchos cambios ya han afectado nuestra forma de trabajo y van a ser parte del futuro, sobre todo en lo relacionado con las herramientas tecnológicas.

    Respecto al mercado tuvimos un escenario muy dividido entre lo que es suburbano (incluido Patagonia) y Capital, especialmente en las elecciones de espacios (verde y más metros).

    También mes a mes notamos bajas en los precios de capital, que junto a la cantidad histórica de stock de productos a buen precio seguramente se movilizará en el 2022 satisfaciendo la demanda contenida de dos años. El sector inmobiliario es un sector sólido e importante en la economía donde están la construcción y la generación de empleo.

    Desde lo estadístico y cuantitativo debemos evitar comparaciones erróneas con el 2020 que fue excepcionalmente malo y nos mostraría falsos crecimientos.

    Hay que ir viendo como es la vuelta al trabajo presencial, en que se transformará la zona tradicionalmente de oficinas o si se reciclará a urbana. Una línea de créditos aceleraría el proceso de venta y posiblemente venga por el lado de los desarrollistas.

    Hay que sumar a las zonas consolidadas de elección como Nordelta, Puertos, GBA Norte y Patagonia (San Martín y Bariloche) las zonas de acceso con mejores valores históricos de Capital Norte (Nuñez, Belgrano, Palermo, etc) que acompaña con gran cantidad de obras y usados con buen stock y tickets.

    Walter Kobak – Tesorero (ex Presidente) del Colegio Inmobiliario de Chubut

    En Chubut se prevé que el mercado siga activo en las ciudades turísticas, donde levantó mucho la llegada de visitantes desde julio pasado, lo cual moviliza la inversión. Si bien no estamos a niveles pre-pandemia, creo que en 2022 estaremos mejor, la gente toma confianza y más si se permite el ingreso de extranjeros, que es conveniente con el tipo de cambio.

    En este sentido, tenemos puntos fuertes en Puerto Madryn, Playa Unión y la cordiallera. También en la provincia hay buenas expectativas generales porque tenemos exportaciones de productos como aluminio, petróleo, que nos favorece.

    Se está dando un movimiento de inversiones importante especialmente en refinerías en Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, a partir de mucha gente que se moviliza post-pandemia en busca de lugares más tranquilos para vivir, con medio ambiente más cuidado y más seguridad.

    Hay nuevos emprendimientos interesantes para solucionar problemas demográficos y vamos camino a tener años buenos en Chubut.

    También es cierto que el valor del m2 en dólares cayó, la cotización de los edificios de pozo cayó en pesos, así para el que ahorró en dólares o necesita colocar pesos es tentador porque el valor del m2 en dólares en pozo es de 1.500 dólares por m2, en dólar billete, mientras que en 2017 llegamos a 3.000 dólares, hoy estamos en la mitad de ese valor, lo que lo hace tentador.

    Maria Ines Kries – Gerente comercial de Newland

    Argentina, es el segundo país fuera de USA con mayor tenencia de dólares billetes (U$S250.000.000). La aplicación de los dólares ahorrados depende y dependerá en 2022 de la coyuntura política económica del país. El país es un ave Fénix, y el mercado inmobiliario no es la excepción, hemos pasado por periodos mucho más profundos y críticos como en el 2001, y nos hemos recuperamos.

    Los desarrolladores inmobiliarios, conocedores del mercado y de la historia, no han detenido su marcha, la ciudad es una foto de ello, cada día hay más obras. Los inversores desarrolladores y constructores comparten que el ladrillo sigue siendo un refugio de valor y una de las inversiones más seguras.

    Marta Liotto – Presidenta del Cucicba

    El mayor anhelo que tenemos para 2022 es que se pueda avanzar en la reactivación del sector, para que los profesionales inmobiliarios volvamos a tener trabajo.

    Con ese objetivo en mente, estamos buscando conformar una mesa de trabajo con los distintos actores que tengan que ver el sector (corredores, escribanos, arquitectos, desarrolladores, gremios, etc.) a fin de consensuar propuestas para presentar a los distintos funcionarios. La idea es poder transitar ese camino de trabajo en conjunto durante el próximo año.

    Más allá de eso, tenemos la esperanza que más pronto que tarde desde el poder político se avance en la modificación de la Ley de Alquileres y se vuelva al anterior sistema que regía el sector. Esto sin dudas estabilizaría el mercado, y sería un paso indispensable para alcanzar la reactivación a la que hacía referencia.

    Darío Gabriel Lopez – Presidente de la Sociedad Central de Arquitectos

    En un mundo globalizado atravesado por la pandemia , es preciso detenerse a comprender los cambios necesarios , las readecuaciones , actualizaciones y la aceptación de los nuevos roles , ya sea desde los caracteres profesionales con el objetivo de encontrar pautas para el desarrollo de las modalidades que acompañan la realidad , para recuperar el rol transformador que nos corresponde .Con el compromiso de estudiar soluciones para las obras públicas ,sobre la vivienda y el hábitat con su complejidad , sobre cuestiones del tema de salud , y de la infraestructura que se espera para ello, cuestiones de educación , y de la industria , temas estructurales que hacen a las ciudades y a las demandas de las comunidades que son muy amplias y hay mucho por hacer. Solo entendiendo la integridad del problema se podrá responder tanto a temas de pequeño espacio, como de grandes áreas para influir sobre las resoluciones y los problemas particulares.

    Ser profesional de la arquitectura hoy , implica asumir conciencia histórica y del patrimonio , se debe pensar en grande y para toda la región , siendo intérprete de los intereses de la sociedad y de la profesión y la integración de la región .Debemos proponer soluciones para las necesidades del país y concientizar de las problemáticas del mismo.

    Debemos seguir defendiendo el medioambiente, la inclusión y equidad de género, de la arquitectura , el patrimonio y la ciudad.

    Alejandro Mazzei – Presidente de Mazzei Propiedades

    Las expectativas para el 2022 van a depender de la coyuntura de nuestro país; el arreglo económico con el FMI, la estabilidad económica, el dólar y la seguridad que se le brinde a los inversores para volcarse al mercado.

    A pesar de la incertidumbre que todos tenemos, continuamos apostando al mercado con proyectos nuevos como es el caso del Barrio Bell Barri en donde ofrecemos la posibilidad de adquirir lotes y casas llave en mano a través de un plan de financiación acorde a cada comprador. Nuestro objetivo está siempre en que más personas y familias puedan tener su casa en un espacio amplio, en contacto con la naturaleza y con la comodidades que hoy nos piden para vivir.

    Gonzalo Meira – Director of Markets Transactions Jones Lang Lasalle

    Las perspectivas para cada sector son las siguientes:

    Logística: el sector que mejor atravesó la pandemia. En 2022 esperamos que continúe su recuperación, surjan nuevos proyectos y comience nuevamente un proceso de crecimiento sostenido.

    Oficinas: probablemente continuará la incertidumbre en tanto la pandemia no llegue a su fin. Por otro lado, si bien muchas empresas aplicaron un sistema híbrido de trabajo, resta saber qué ocurrirá con este mercado en caso de que continúen apareciendo nuevas cepas. Sus indicadores fueron fuertemente impactados pero es probable que en 2022 se mantengan estables, con ligeras mejoras.

    Retail: el sector más afectado desde 2020. En 2021 comenzó un sostenido proceso de recuperación que debería mantenerse en 2022.

    En definitiva, para 2022 las perspectivas son moderadamente optimistas, en tanto el comportamiento del real estate continúa muy emparentado con las circunstancias que impone la pandemia. Entendemos que el deterioro de los indicadores encontró su pico máximo hacia mediados de 2020 y 2021, y en 2022 éstos deberían mantenerse estables, con cierta tendencia a equilibrarse en valores más sanos, pero sin que esto implique aún una recuperación completa y comparable a los registros de la pre-pandemia.

    Diego Migliorisi – Socio Gerente de Migliorisi Propiedades

    2022 va a ser mejor que el 2021 porque nos vamos a encontrar con mucha gente que estaba esperando comprar para vivienda de uso propio desde agosto de 2018 y lo fue dilatando por las crisis que pasamos más la pandemia y llegamos a un momento donde estos van a decidir materializar la compra porque ya no pueden esperar más. Otro grupo de compradores, tal vez menor, va a esperar un tiempo más, capaz hasta 2024. Pero en grandes rasgos, la vivienda residencial va a aumentar la demanda considerablemente en 2022, lo mismo que algunos sectores de inversión, como los inmuebles de pozo o unidades usadas terminadas, ya que el costo del m2 es de lo más atractivo en los últimos 10 años.

    No será una recuperación masiva pero sí será mejor que 2021.

    Daniel Mintzer – G & D Developers

    Venimos de un mercado inmobiliario muy malo hace años, muy flojo, y es bueno porque ya está estabilizado en cierto punto. Los precios de la construcción son bajos en dólares y los de venta también. El negocio tiene algún margen y la gente de algún modo está creyendo en el mercado y está comprando.

    El negocio quedo en mano de los más audaces o que hacen mejor las cosas, hay menos improvisados.

    Pensamos en un mercado que será como el año pasado, pero que podría ser mejor si pasan cosas como el blanqueo, que movilizaría el sector, una nueva ley de alquileres que contemple tanto el interés del inquilino como del propietario. El alquiler no tendría que pagar impuesto a la ganancia y los que construyen para alquiler tampoco, ni bienes personales. Eso estimularía el mercado inmobiliario.

    No tengo expectativas respecto al crédito porque con inflación del 50 % no es posible, la inflación tiene q estar debajo del 10 para que haya crédito. Mientras tanto seguiremos luchando. Creo que queda mucho por hacer.

    Fabián Narvaez – Narvaez Propiedades

    Creemos que el mercado inmobiliario 2022, reproducirá el ritmo generado por una realidad económica muy errática, similar al 2021.

    Si bien hay proyectos específicos, que por su exclusividad se comercializan a buen ritmo, en general las operaciones que se concretan son aquellas que se originan a partir de una específica necesidad del cliente.

    Los alquileres residenciales conservan buen ritmo de demanda, aunque con restringida oferta de inmuebles y precios en alza lo que lo vuelve muy volátil

    En cuanto a la compraventa por parte de inversores, el ritmo entendemos está ralentizado, por la incertidumbre y poca visibilidad producto de la incertidumbre política y económica. Este comprador no está urgido, por lo que es muy cauteloso.

    El consumidor final, concretará las operaciones que puede. Debiendo sortear restricciones de diversa índole (casi nulo acceso al crédito, cepos cambiarios, no puede vender su propiedad, etc.)

    La mejora del sector será producto de acciones y decisiones a nivel macro que fundamenten una recuperación económica de ahorro y de inversión sustentable a mediano y largo plazo. Esperemos que durante el 2022 demos como país, los primeros pasos en esa dirección.

    Hernán Nucifora – CEO de Global Investments

    Creemos que sigue una demanda muy contenida en el mercado, que se fueron dilatando en el tiempo la decisión de mudarse o realizar una inversión, por ende en el 2022 va crecer la industria ya que venimos de muchos trimestres de baja en el mercado; la pandemia generó un freno pero que con el pasar del tiempo se va ir normalizando.

    Ignacio O’Keefe – O’Keefe Propiedades

    Desde O´Keefe entendemos que el 2022 va a mostrar un repunte del sector que se va a ir incrementando a medida que pasen los meses. Especialmente en materia de venta de unidades tipo departamento en zona urbana ya que en los últimos años el sector ha estado muy golpeado y la actividad en mínimos históricos.

    Esto se dará como consecuencia de la recuperación del poder adquisitivo del consumidor final y del interés por parte de inversores ante la baja de precios que viene teniendo el rubro y la potencialidad de capitalización.

    Finalmente, los emprendimientos de lotes seguirán teniendo una demanda sostenida como en los últimos 6 meses, nutrido por la pandemia y la posibilidad de venta por parte de consumidores finales de sus inmuebles urbanos.

    Estanislao Puelles – Presidente Colegio Inmobiliario de Mendoza

    Lo primero a destacar es el impacto de la pandemia en la vida cotidiana de la gente que generó impacto en lo familiar y laboral, con repercusión en la demanda del mercado inmobiliario, con interés en viviendas donde puede compartirse adecuadamente vida familiar y trabajo.

    Ese cambio provocó que en Mendoza hubiera muchos argentinos que eligieron la provincia para estar varios meses trabajando, compartiendo con la familia, y muchos de ellos se están intentando quedar, especialmente de Buenos Aires.

    La pandemia modificó todo y esos cambios llegaron para quedarse. También pasa en oficinas donde demanda de espacios en m2 cayó.

    En cuanto a situación local en argentina, el 2022 será un año importante donde se definirá el futuro inmediato y a largo plazo del mercado inmobiliario porque la ley de alquileres repercute no solo en el mercado locativo sino también en el mercado de compraventa de viviendas que algunos pequeños o medianos inversores buscan para capitalizarse. Así, lo que pase con la ley va a tener un protagonismo particular.

    Será un año de incertidumbre, que muchas veces es buena o mala, algunos capitalizarán sus ahorros en este mercado si se sinceran los precios en dólares, cosa que no sucedió del todo en todas las localizaciones. En Mendoza se sinceraron valores y eso permitió mejorar la performance del mercado inmobiliario con una baja de 25 a 35% en dólares.

    Somos cautos a la hora de ver que pasará porque en una economía con una brecha del dólar del 100%, sin créditos hipotecarios y sin políticas que mejores la situación vemos un escenario complejo. Creo que el mercado se movilizará por inversores que quieran guardar sus ahorros en ladrillos, en la construcción, o en la compra de tierras.

    Si posiblemente el mercado de construcción pueda crecer, pero no se reflejará en aumento de operaciones inmobiliaria. Una cosa es la construcción con los inversores que entran de pozo y otra diferente cuando se quiere vender la unidad al cliente final.

    Para concluir, somos cautos y dependerá de las decisiones de la política y sin dudas esto tiene que reflejarse en reducir el grado de incertidumbre en 2022. Si seguimos así no somos optimistas para un mercado que está en crisis hace 10 años, porque en ese tiempo el único semestre bueno fue cuando se lanzaron los UVA que después no terminaron bien.

    Eduardo Petrolati – Director Comercial del Grupo Adrián Mercado

    El mercado inmobiliario como ningún otro depende de la macro y el marco general de la economía y el nivel de expectativas. Ese marco incierto generalmente afecta a las decisiones personales más que las empresariales, ya que tienen que cumplir objetivos de mediano plazo.

    En función de eso podemos inferir, por segmentos, que el mercado residencial el 2022 será parecido a este. Ya hubo una baja de precios significativa, hay menor margen de regateo o diferencia entre los precios de publicación y los negocios cerrados, porque los propietarios adecuaron los precios a la baja.

    A nivel emprendimientos u obra nueva, la baja será sostenida porque va de la mano de la necesidad de liquidez de los constructores, por lo cual los departamentos en pozo deberían tender a la baja, lo que es una forma indirecta de dolarizar los excedentes en pesos que tiene la gente.

    En locales comerciales, se produjo una reducción de la vacancia de grandes superficies, porque las grandes cadenas y franquicias ven un rebote hacia la segunda mitad del año, y tenemos como asignatura pendiente vacancia de locales pequeños que cerraron en pandemia y no volvieron a abrir.

    Los valores de renta de los locales siguen estando por debajo de los valores históricos, lo cual tampoco es un incentivo para quienes quieren comprar locales para renta.

    En oficinas es incierto el panorama, el sistema híbrido y retorno a la presencialidad, es una incógnita. Es aventurero decir que pasará. Hubo corrimiento hacia norte pero queda mucho por recorrer.

    En industrias y parques la tendencia se va a mantener por el e-commerce que lo benefició igual que en el caso de la logística, que fortaleció los precios. Entendemos que a nivel industrial y de parques será un 2022 interesante.

    Luis Ramos – Director L. J. Ramos

    La sensación térmica es que el año estará más complicado. Se acomodarán los precios de otra forma porque la baja pronunciada de 2021 todavía no se asimiló, pero si no se hacía no se vendía nada.

    El mercado está parado, con algo de demanda que se concentra únicamente en productos de 500.000 dólares promedio.

    En este sentido, no veo un mercado que fluya, porque el real estate es un negocio de confianza, de previsibilidad, y eso no sucede. Lo mismo pasa en oficinas, porque los precios tienen que bajar y ya son paupérrimos, con una renta anual de 2.5% que no alcanza ni siquiera para pagar impuestos.

    La ley de alquileres es otro tema para tener en cuenta. Demonizaron a los propietarios, dicen que son abusivos, que explotan a los inquilinos, y tienen una rentabilidad del 2%. Esto llevó a que el mercado de alquileres caiga. Adicionalmente, otro problema son las expensas, que cada vez gravitan más en los gastos. Antes representaban un 15%, ahora son el 40%, lo que produce una mayor erosión de los alquileres.

    En el caso de las oficinas, hay 300.000 m2 vacíos, por lo cual será un año de ajuste por tanta oferta. Tampoco se puede vender, con valores que cayeron 25% en dólares en 2 años.

    Este es el contexto, y lo cierto es que el deterioro del país no se va arreglar ni mañana ni pasado, somos un país denigrado, estamos en un tsunami que nos arrastra a todos.

    Alejandro Reyser – Director Ejecutivo de RED (Real Estate Developers)

    El 2022 se presenta con incertidumbre, generada principalmente por la situación y desafíos macroeconómicos que enfrenta la Argentina. Especificamente, sin saber si habrá acuerdo o no con el FMI, con la administración del déficit fiscal hace que sea muy difícil saber que pasara con el dólar y que niveles de inflación tendremos. Estas dos variables son claves para el mercado inmobiliario, donde los precios de los inmuebles están denominados en dólares y donde la inflación tiene un impacto directo en el costo de construcción.

    Por otro lado, sabemos que hay muchas decisiones acumuladas y postergadas en la vida de la gente que requieren transacciones inmobiliarias. Personas, familias, empresas que hace tiempo necesitan vender, comprar, alquilar para achicarse, agrandarse y restructurarse y que no lo han hecho esperando una ventana de estabilidad y tranquilidad en la vida social y económica del país. Si esto ocurre en algún momento durante el 2022, la respuesta será inmediata.

    Los desarrolladores, aprovechando el bajo costo de construcción en dólares, estamos produciendo unidades que responden a las demandas de mercado, a los nuevos estilos de vida y trabajo. Y esto es compartido por mucha gente que ve esta misma oportunidad. En nuestro caso quedó demostrado con el fondeo de los primeros dos modulos del sistema de inversión RED-i Respira con un total de U$S 2.2 millones y la posibilidad de iniciar el proceso de desarrollo de 6 edificios Respira. Eperemos que esa ventana llegue y ojala llegue para quedarse un tiempo.

    Emilio Rivoira – Presidente del Consejo Profesional de Arquitectura

    Si siempre fue complejo reseñar algún pronóstico, en este contexto se vuelve casi imposible. Atravesamos en nuestro sector tres años muy difíciles. Ya veníamos desde fines de 2018 con la incertidumbre y las complicaciones por el cambio de los códigos y sus consecuentes modificaciones. A eso, se le sumaron la inesperada pandemia con todas sus derivaciones e impacto mundial y la crisis económica que se produjo luego de contraída la deuda con el FMI.

    En este marco, nos preocupa el trabajo de las 11.521 personas que componen hoy nuestra matrícula activa, vitalicia y registrada por convenios. Si bien la incidencia directa en el real estate es solo de una parte de ella, porque al título de arquitecto/a le corresponde un número extenso de incumbencias además de las que hacen al proyecto, la dirección y la ejecución de las obras, la actividad se vio muy resentida para la gran mayoría, tal como pudimos leer en los resultados de la Encuesta de Perfil Profesional que hicimos a mediados de 2021.

    En relación con los convenios urbanísticos, que hacen directamente al real estate, dejamos en claro nuestra posición en todas las audiencias en las que participamos. El convenio es una herramienta poderosa que permite modificar las normas. Este instrumento debe ser sólido en su encuadre reglamentario y criterioso, además de transparente en su aplicación. A la fecha, los convenios ya presentados han resultado controversiales y, en este sentido, desde el CPAU entendemos que la definición de un marco reglamentario es necesaria para limitar la posibilidad de su uso arbitrario, alejándolo del solo interés inmobiliario.

    Con nuestro equipo técnico, que viene siguiendo el tema desde el principio, elaboramos un documento de 11 puntos que tiene como objetivo asegurar la calidad de los impactos urbano-ambientales, garantizar la equidad de las propuestas sin desvirtuar el Código Urbanístico y bregar por la transparencia de la gestión de cada convenio, garantizando la participación, tal como sostuvimos en las audiencias públicas realizadas recientemente sobre este tema.

    Néstor Ruiz – Presidente Grupo Dinal

    Somos una empresa constructora que nació para tratar de cubrir la necesidad de vivienda en Villa Ballester, nosotros le vendíamos al que no podía llegar a su casa propia de contado, por eso instrumentamos 120 cuotas en pesos desde hace muchos años. Así desarrollamos, construimos, vendemos, y financiamos nuestros productos.

    Cómo no voy a creer en que el 2022, si nunca se juntaron tantos factores comunes para pensar que será un gran año, el costo de la construcción tiene un buen precio para aprovechar este año con el acelerador a fondo, los índices de necesidad de vivienda son tan elevados que como argentino me da vergüenza y la necesidad del refugio en ladrillos es cada día más genuina y sin contras.

    Estamos en San Martín, Luján, Tigre, Mar del Plata, en Caioba Playa del estado de Paraná (Brasil ) y con algunos emprendimientos en Guadalajara ( España)

    En estos momentos con más de 50.000 m2 en ejecución, y todo gracias a la misma gente que invierte con nosotros, confía y también con el que paga su cuota todos los meses.

    En este camino descubrimos muchas cosas, y la más importante es que no se puede construir donde uno no es capaz de vivir, así que siempre lo hacemos pensando en que puedo ir a vivir allí.

    Antes de la pandemia comenzamos con proyectos sustentables, amigables con el medio ambiente. Ahora post pandemia tenemos en desarrollos barrios con piscinas cristalinas y climatizadas con costo cero, utilizamos la tecnología tanto para cuidar el agua, robot con inteligencia artificial, como también drones de seguridad provistos también de inteligencia artificial. Utilizamos energías renovables: geotermia y aerotemia, para llegar a costos de servicios muy bajos. También estamos desarrollando “DNL proptech”, plataforma basada en contratos inteligentes sobre blockchain preparada para vender desde 1 m2.

    Nuestros próximos proyectos superan los 100.000 m2 y desde la plataforma ( donde estarán todos los m2) podrás seguir diariamente el avance de la obra, y el dinero del inversor solo desaparece del monedero una vez finalizada la etapa de construcción, (se ejecuta mediante contrato inteligente), dividido en 8 etapas.

    El 2022 será un año muy bueno, debemos esforzarnos en unir el real estate con el arte y la tecnología, sin olvidar que cuidar el planeta es una tarea de todos.

    Debemos dar todo por esa tarea y pensar que una gota, con otra y otra más se forma el aguacero.

    Fernando Sabatini – Estudio Mario Roberto Alvarez y Asociados

    Hay grandes temas, a nivel global: como el valor del USD, la inflación en USA y el aumento de tasas de interés en el país del norte que puede ser una gran aspiradora de USD en el mundo. En línea a temas de economía pero en la Argentina, la clave es la macroeconomía y sus grandes desequilibrios. Estimo con o sin acuerdo con el FMI, que se intentará hacer la plancha hasta el 2023, y forzar el pase a la administración que venga, para en vez de cerrar, abrir otro bucle económico/temporal…en síntesis estimo no va a cambiar mucho no solo el 22 , sino tampoco el 23 ….el Real Estate argentino , como la vida se habré camino y encuentra nichos y senderos, por ahora de supervivencia.

    Matias Salinesi – Gerente General Korn Propiedades

    La compañía está pasando por un período de transición positiva en el directorio tras 46 años desde su fundación, en una nueva etapa en la cual asumí como gerente general para enfrentar un proceso de cambios. En este contexto, somos consistentes con nuestros clientes, con una fuerte presencia en el Corredor Norte donde tenemos una demanda que nos obliga a estar a la altura.

    El 2021 fue interesante en consultas, el mes de noviembre fue sólido, donde se mostraron muchas propiedades en buenos precios. La idea es seguir trabajando en 2022 con nuestra cartera de clientes, y por eso creceremos en asesores comerciales. También queremos consolidarnos como banco de tierra.

    Por otro lado, en un año sin elecciones no habrá tanta locura de la gente esperando que pasará y creemos que la gente reaccionará y hay operaciones para realizar.

    Creemos que será un buen año, tenemos buenas perspectivas, darle a los desarrolladores de tierras lo que están buscando y a los emprendedores lo mismo. Tenemos un gran proyecto al que le daremos extremada atención en 2022. Muy positivos para lo que sea.

    Sebastián Sosa – Presidente de RE/MAX Argentina y Uruguay

    El año que viene el mercado inmobiliario va a tener ciertas mejoras, teniendo en cuenta que venimos de un 2020 que registró números muy bajos.

    Ya el 2021 está cerrando con una mejora, y creo que es una tendencia que va a sostenerse y el mercado va a tener más movimiento en 2022, entendiendo que nos estamos moviendo en un mercado con factores externos que no acompañan, con una ausencia absoluta de préstamos hipotecarios, una sobreoferta y una demanda retraída porque quienes quisieran adquirir una propiedad en muchos casos no pueden hacerlo y quienes tienen el capital para invertir no se sienten acompañados por medidas que le den seguridad o proyección a su inversión.

    En RE/MAX nuestra expectativa es seguir creciendo, proyectamos sumar 15 nuevas oficinas independientes a la red en el país y desarrollar la división rural comercial.

    Carlos Spina – Pte. de AEV – Director de Argencons

    No tenemos la bola de cristal pero podemos pensar algo respecto a fuerzas en un sentido y el otro, así como alguna tendencia general.

    El usuario final seguirá reinando sobre el inversor. De todos modos comenzará el inversor a darse cuenta que, inflación mediante en USA, no es negocio necesariamente quedarse sentado sobre dólares billete.

    La tendencia de huida al suburbano menguará y volverá a pensar la gente en vivir en la ciudad (en la medida que tengamos una pandemia atenuada). Dado que las autopistas vuelven a llenarse y la ciudad, que no te daba nada durante la cuarentena en términos de esparcimiento comienza a ser atractiva nuevamente.

    Esperemos que la incertidumbre en términos político económicos se atenúe.

    Confiamos en contar con la “exteriorización productiva”, la propuesta que la Mesa de la Vivienda consensuó con el gobierno, obtenga una prórroga por un año y ese blanqueo pueda generar la reactivación esperada.

    Esperamos lograr la ley de créditos a proyectos en pozo por 30.000 créditos anuales ajustables por CVS con mecanismos de compensación.

    Lentamente las oficinas volverán a estar abiertas y, con algunos cambios que dependerá de cada caso, volver a la interacción personal con todo lo que ello implica.

    Esperamos contar con la derogación de la Ley de Alquileres y darnos el tiempo de debatir un proyecto con el mayor consenso que incremente la oferta actual y la nueva.

    Cristian Szczygiel – Gerente Comercial Grupo Vaccaro

    Si bien hacer una proyección para 2022 parece ser una tarea imposible, varias de las situaciones coyunturales del último semestre de 2021 (pandemia, tipo de cambio, elecciones, humor social) generaron naturalmente una contención de la demanda, que creemos que en el primer semestre de 2022 se tiene que liberar, y por lo tanto, generar un alto nivel de actividad que va a favorecer al sector.

    Por otra parte, el mercado va a revalidar los cambios de hábitos post cuarentena, profundizándose la tendencia a la búsqueda de una mejor calidad de vida, volcándose los clientes a emprendimientos que brinden espacios verdes, amenities y entornos seguros, dónde los barrios privados son los máximos exponentes.

    Con respecto al nivel de precios, es muy difícil prever que es lo que va a pasar. De lo que si estamos seguros, es que lo que suceda, tendrá un alto nivel de correlación con la variación del tipo de cambio.

    Damian Tabakman – Presidente Cámara empresaria de desarrolladores urbanos –CEDU

    El año entrante implicará, a mi juicio, un cambio cualitativo de expectativas en el buen sentido luego de un largo ciclo de retracción y caída de precios.

    Nuestro país es cíclico, de modo que el rebote no debe sorprendernos. Por supuesto que beneficiará a quienes apostaron por los ladrillos durante los últimos años en los cuales se vendió muy poco, no contamos con financiamiento y la macro no ayudó, así como tampoco la política.

    Por un lado el gobierno hará su aporte con medidas positivas para el sector. Afortunadamente están en la agenda de la alta política nacional temas sensibles para nuestro sector como la ley de alquileres, el blanqueo y el crédito hipotecario.

    En los primeros meses del año entrante seguramente tendremos buenas noticias en estas cuestiones, que se juntarán con buenas noticias políticas y económicas, como por ejemplo el acuerdo con el FMI.

    Se consolidará entonces la senda de crecimiento del país que venimos viendo en la post pandemia y el sector inmobiliario dejará de ser atractivo por lo barato para volverse interesante como resguardo de valor, inversión a largo plazo y sobre todo para brindarle viviendas e infraestructura y edilicia a las principales actividades humanas.

    Santiago Tarasido – Criba

    Es fundamental generar incentivos para la reactivación del sector, que es un gran multiplicador de la economía. En cuanto al sector de obras privadas, es importante generar herramientas que favorezcan la inversión.

    Hace falta alentar y acompañar a las empresas que apuestan al desarrollo del país, a la actividad productiva, que generan oportunidades de crecimiento y empleo genuino. Entendemos que es la manera concreta de combatir el desempleo y la pobreza.

    En esa línea parece cada vez más necesario impulsar medidas laborales e impositivas que benefician a empleados y a empresas y permitan que las obras y futuros proyectos se sigan desarrollando.

    Fuente: Reporte Inmobiliario

  • Por qué es importante hacer una valuación de activos inmobiliarios una vez por año

    Por qué es importante hacer una valuación de activos inmobiliarios una vez por año

    A través de metodologías y tecnologías adecuadas, Cushman & Wakefield entrega una evaluación sobre el valor de las propiedades regida por estándares internacionales para que las empresas puedan decidir con confianza y seguridad.

    Se acerca fin de año y para muchas empresas es tiempo de presentar balances. Y en ellos, uno de los ítems que nunca falta es el de los activos inmobiliarios. Claro que, en la Argentina, con la complejidad económica que la envuelve, la tarea de valuar no suele ser tan rutinaria como en otros países. Desde Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, aportan algunas claves sobre un trabajo que en nuestro país se parece más al de un artesano que al de un valuador.

    “Generalmente en la Argentina es muy complicado valuar porque no existen los registros públicos de inmuebles, es decir que solo comprador y vendedor saben a qué precio final se hizo la operación”, explica Julio Speroni, Gerente de Valuaciones & Asesoría de Cushman & Wakefield. Ese dato es una referencia básica y objetiva que aquí debe ser reemplazado por los valores de publicación para luego ser ajustado por la situación del mercado a la hora de hacer la estimación.

    La otra gran dificultad que se suele presentar a la hora de hacer una valuación, especialmente para las compañías que deben reportar a sus casas matrices en el exterior, es el tema del dólar, por la enorme brecha entre el valor oficial de la divisa estadounidense y las otras referencias que se utilizan para las distintas operaciones. “Como los alquileres están a valor oficial y los precios de venta a dólar billete, la tasa prácticamente desaparece. En general, cuando lo explicamos a los de afuera lo entienden, pero así y todo hay que buscar una forma precisa de hacerlo”, señala Speroni.

    Cómo valuar

    Las particularidades locales para la valuación de activos inmobiliarios obligan a las compañías a recurrir a equipos de profesionales con mucho expertise. En ese sentido, Cushman & Wakefield no solo viene ofreciendo este servicio en el país desde hace muchos años, sino que además su presencia global, pero sobre todo regional, le permite poder abordarlo con parámetros y metodologías más precisas. Incluso, Speroni cuenta con la certificación RICS, el más alto estándar en el desarrollo y la gestión de Bienes Raíces.

    “La metodología que usamos para valuar va a depender en primera instancia del tipo de inmueble y de la necesidad puntual del cliente”, comenta Fermín Laborde, Valuador Sr de Cushman & Wakefield. “Podemos, por ejemplo, usar el costo de reposición depreciado, donde se toma el valor de la tierra, se le suma lo que tiene construido y se lo deprecia por el estado y la edad del inmueble. Luego tenemos el comparable, que consiste en tomar muestras de la zona cercana para promediar y ajustar el valor. O la capitalización, en la que se obtiene un valor de venta de un inmueble a partir de la renta que genera, que puede ser estática (la de hoy) o ver un flujo de fondos de acá a 5 años”, añade.

    Más allá de las obligaciones de muchas compañías por informar el valor de sus inmuebles, saber cuánto vale realmente una oficina, edificio, depósito, hotel o terreno es de suma importancia para cualquier empresa y reporta varios beneficios. “La valuación es una herramienta que contribuye en la toma de decisiones que afectan al rendimiento de los inmuebles. En este momento, por ejemplo, una correcta valuación puede orientar a propietarios e inversores sobre el precio real resultado de factores como la pandemia”, afirma Laborde.

    Desde Cushman & Wakefield recomiendan a las empresas hacer una valuación completa de sus inmuebles una vez por año, especialmente en un mercado tan cambiante como el argentino. Y destacan que las tasaciones, además de ser importantes a la hora de vender un inmueble o determinar valores contables o balances empresariales, también sirven para generar informes para préstamos bancarios o hipotecas, como análisis financieros de los portafolios inmobiliarios para definir valores de alquiler -ya sea para uso del propietario o el inquilino- y hasta para tomar decisiones en medio de un litigio.

    Fuente: La Nación

  • Oficinas clase B: con una vacancia de 8,9% sigue manteniendo indicadores saludables

    Oficinas clase B: con una vacancia de 8,9% sigue manteniendo indicadores saludables

    Oficinas en Buenos Aires Según el informe de oficinas clase B del segundo trimestre de 2021, este mercado evidenció un aumento de la vacancia, pasando del 7,7% registrado hace un año atrás, a 8,9%  

    Ese promedio de 8,9% contempla el 9,4% que muestra la zona céntrica (CBD) y el 7,5% de la zona no céntrica (NON CBD).  Las zonas que siguen estando ocupadas, en mayor parte por empresas Pymes, y cuentan con la vacancia más baja son Corredor Dardo Rocha, Libertador CABA y Retiro-Plaza San Martín, que tienen menos de 5000 m2 disponibles cada una.

    Por el contrario, los submercados que cuentan con mayor superficie disponible son Microcentro, con aproximadamente 27.000 m2, Puerto Madero, 25.000 m2, y Catalinas-Plaza Roma, con un poco más de 20.000 m2.

    “En términos generales, podemos decir que, en el mercado de oficinas de Buenos Aires, si la vacancia no supera el 10%, quiere decir que mantiene indicadores saludables.  Sin embargo, en los contratos de alquiler del segmento de oficinas clase B, en su mayor parte ocupadas por Pymes o profesionales, suelen existir acuerdos entre privados que podrían modificar los niveles de vacancia actuales y que se pondrán de manifiesto una vez que mejoren las condiciones de apertura y vuelta a los espacios de trabajo” indicó Lucas Desalvo, nuestro Gerente de Investigación de mercado.

    En cuanto al precio promedio de alquiler pedido, nuestro broker Juan Querol, comentó “este último trimestre continuó la curva descendente que empezó hace ya más de un año y bajó a USD 17,5 mensuales por metro cuadrado. En la zona no céntrica (NON CBD) ese promedio es mayor, con USD 20,1, quedando un tanto más bajo en la zona céntrica (CBD)  con USD 16,9.  En la cima quedó el submercado, Retiro-Plaza San Martín con USD 22,2, desplazando a Libertador GBA, que ocupaba ese sitial desde 2019. Por el contrario, el menor precio es el de Centro Sur con USD 12,9” .

    La superficie en construcción y en proyecto para el mercado de oficinas clase B en Buenos Aires alcanza los 98 800 m2, los cuales al ser entregados se sumarán a los 1.483.801 m que constituyen el inventario actual.

    Fuente: Cushman & Wakefield Argentina

  • Tres Dimensiones: un parque lineal desde Diagonal Norte a Plaza San Martín

    Tres Dimensiones: un parque lineal desde Diagonal Norte a Plaza San Martín

    Propuestas de arquitectos y urbanistas para convertir el desolado Centro administrativo porteño en uno de los barrios más atractivos de la Ciudad.

    Ciudad fantasma, como esos pueblos que fueron abandonados por sus habitantes una vez que la función principal que les daba sentido desapareció. Pueblo Escondido, Epecuén, Alicurá… Ciudades que, por decisiones geopolíticas desafortunadas, agotamiento de una industria, error de cálculo, crisis económica o desastre natural quedaron inmovilizadas en el tiempo, semidestruidas y deshabitadas.

    Algo de eso tiene el Centro porteño. Un abandono que se intensificó con la pandemia, la cuarentena, el teletrabajo y que nadie sabe a ciencia cierta hasta dónde va a llegar. Ya antes de la pandemia, un estudio del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo porteño (CPAU) relevó en el área unos 70 edificios en desuso. Hoy, en una recorrida por sus calles, lo que abundan son las persianas bajas, los carteles desesperanzados de venta o alquiler y umbrales con colchones y frazadas derruidas. Solo sobresale de ese inquietante silencio la voz repetida de los “arbolitos”.

    “¿Qué y cómo hacer para revitalizar el Área Central de Buenos Aires?” fue la consigna con la que desde la revista ARQ, a mediados de mayo, armamos un Zoom redondo con un grupo destacado de especialistas de disciplinas que hacen al hábitat.

    En general, todos coincidieron en la necesidad de refundar el Área Central con un nuevo plan de desarrollo que aproveche las cualidades inigualables de la zona. Tiene subte, colectivos, cultura, comercios, universidades, bancos, oficinas y sedes de grandes empresas. Y condensa, además un capital histórico y simbólico vital para la Ciudad.

    Herman Faigenbaum, de la consultora Cushman & Wakefield, propuso insistir con el uso terciario, anticipando que las oficinas “presenciales”, luego de la pandemia, deben- y volverán a- florecer. La invención solo se da con el encuentro interpersonal, adhirieron todos. Faigenbaum propuso para el área encontrar un nicho que podría ser el de las empresas tecnológicas. Graciela Giuliani y Silvia Fajre pusieron su expertise urbanístico. A la idea de Smart City, Fajre le agregó la de aprovechar el gran stock físico reconvirtiéndolo parte en viviendas, apuntando al gran déficit habitacional que tiene la ciudad. Y a tener una ciudad que no solo funcione de 9 a 18, sino todo el día.

    Emilio Rivoira, presidente de CPAU, ve esta crisis como una gran oportunidad. Se entusiasmó con la idea sustentable de aprovechar lo ya construido. Y, como representante de los arquitectos, con la posibilidad de generar muchas fuentes de trabajo.

    Álvaro García Resta, responsable de planeamiento de la Ciudad, tomó nota de las propuestas y entre otras cosas aportó la posibilidad de convertir las playas de estacionamiento inutilizadas en plazas, ayudando así a mejorar el espacio público, vital para que lleguen nuevos habitantes.

    El experto en derecho urbano, Raúl Navas, analizó exhaustivamente la viabilidad jurídica de estas transformaciones. “Está casi todo inventado. Las cuatro tipologías de APH (Área de Protección Histórica) permiten la residencialización. Los cuadros de usos permiten la mixtura de usos. Lo que no es APH se puede transformar con las reglas de adecuación de edificios existentes”.

    Álvaro García Resta, responsable de planeamiento de la Ciudad, tomó nota de las propuestas y entre otras cosas aportó la posibilidad de convertir las playas de estacionamiento inutilizadas en plazas, ayudando así a mejorar el espacio público, vital para que lleguen nuevos habitantes.

    El experto en derecho urbano, Raúl Navas, analizó exhaustivamente la viabilidad jurídica de estas transformaciones. “Está casi todo inventado. Las cuatro tipologías de APH (Área de Protección Histórica) permiten la residencialización. Los cuadros de usos permiten la mixtura de usos. Lo que no es APH se puede transformar con las reglas de adecuación de edificios existentes”.

    Una propuesta arriesgada

    En la catarsis de ideas hubo de todo, desde las visiones más moderadas que plantean una suerte de acupuntura urbana que vaya catalizando las transformaciones que se deberán dar para adecuarse a la nueva realidad; a las posturas más extremas. Por caso el arquitecto Augusto Penedo, ex presidente del CPAU y proyectista de uno de los estudios más prestigiosos de Buenos Aires arriesgó la propuesta más ambiciosa.

    “Mirando el mapa me parece que habría que operar de la periferia hacia el centro. Se me ocurren tres grandes sectores desde los bordes. Y dentro de cada sector se podrán imaginar diferente acciones u operaciones” .

    Sector 1.

    El eje de Leandro Alem hacia ambos lados hasta 25 de Mayo o Reconquista y Avenida Madero, incluyendo el alrededor de la plaza Roma, con muchos edificios que alguna vez fueron vivienda y hoy son oficinas. Y que, salvo la zona de Catalinas Norte, podrían volver a ser residencias con buena escala barrial. Catalinas Norte (con sus edificios vidriados) se debería mantener como centro de oficinas. Con los precios más bajos puede llegar a ser un incentivo para radicar empresas menores en la zona de mayor concentración de oficinas de calidad de la Ciudad.

    Sector 2.

    La zona de Retiro. Desde la Av. del Libertador hasta la 9 de julio y hasta Santa Fe es esencialmente residencial. De Santa Fe hasta Córdoba, es bastante mixto y cuenta con espacios verdes importantes como la Plaza San Martin y el verde de la Avenida 9 de julio.

    Sector 3.

    El tercer borde seria la 9 de julio, eje verde si lo hay, a ambos lados, incluyendo su proyección hacia Tribunales, que es donde hay más edificios afectados a oficinas. Pero que sin embargo mantiene una cierta matriz residencial. Por ejemplo la plaza Lavalle. Y posiblemente no sería inoportuno pensar en reflotar el proyecto del RER (Red de Expresos Regionales), que sin duda colaboraría a descomprimir el tráfico de superficie y dinamizaría la calidad de accesos a esta zona. Y, por ejemplo, haciendo peatonales tanto las calles Cerrito / Lima como Carlos Pellegrini / B. de Irigoyen. Concentrar los vehículos en la zona central, limitando la velocidad a 30 km. Esto es alentando la caminabilidad.

    Sector Centro.

    ¿Y qué hacer con el centro duro, cuyo eje es la calle Florida, se pregunta Penedo. ¿Cómo hacer para resucitarlo luego de la pandemia? Algunas capitales nórdicas tienen unas piezas interesantes: las llaman explanadas en Oslo y Helsinki; en Estocolmo, sería el Kunstragarten y el Amelian Haven, en Copenhagen. Espacios verdes lineales, grandes parques, alrededor de los cuales vive gente y hay buena oferta de equipamientos.

    Penedo apuesta fuerte. Propone tomar entre Florida y Maipú y demoler todo lo que hay desde Plaza San Martín a Diagonal Norte para conformar ese gran espacio verde lineal, un gran pulmón para el centro porteño. Y por qué no, “alguna vez se ha hecho”, sostiene, recordando intervenciones porteñas de gran escala.

    Claro que con más o menos aciertos. Tal vez las autopistas urbanas y las cicatrices que dejaron en el tejido de la Ciudad no sean el mejor ejemplo. Sin embargo, hubo otros proyectos mucho más virtuosos que sin duda reconfiguraron Buenos Aires y le dieron su impronta actual. Por caso, las obras de apertura de la Avenida de Mayo para construir el eje monumental de la Ciudad. Luego reforzado por la construcción de la Diagonal Norte y la todavía hoy inconclusa Diagonal Sur. O, en los años 30, las obras para construir la esa gran avenida parque que era la General Paz, hoy transformada en autopista.

    También seguramente muchos recuerden cómo fue apareciendo la Avenida 9 de Julio para empezar a cumplir la eterna promesa de unir Norte con Sur. Como señala Penedo “Hace tan solo 60 años llegaba hasta la calle Paraguay. Hace 50 hasta Santa Fe…… Luego siguió hasta el Bajo”. Y sin resignarse dice en referencia a su boceto de parque lineal en el centro: “Si se hizo alguna vez, yo creo que ahora se puede volver a hacer”.

    “La clave está en la magnitud de la idea de transformación que se ambicione, lo contrario es el riesgo del deterioro precipitado, como ocurrió con el viejo centro de San Pablo”.

    Sea que prospere el explosivo plan Penedo u otros más moderados, sobre lo que hay casi absoluto consenso es que esta zona, hoy casi ciudad fantasma, no volverá a ser lo que era. El objetivo deberá ser desprenderse de la idea de Centro administrativo y convertirla en un nuevo, atractivo y vital barrio de Buenos Aires.

    Fuente: Clarin

  • Por qué con menos tecnología son las que resisten el avance del home office

    Por qué con menos tecnología son las que resisten el avance del home office

    Los espacios de trabajo más antiguos, llamadas oficinas Clase B, resisten el home office: registran menos bajas de contratos de alquiler, tienen una mejor relación costo-beneficio y potencian los barrios.

    El mercado de oficinas, como casi todos los sectores de la economía nacional, está acusando el golpe que le acertó la pandemia. La implementación del home office (en principio, como medida sanitaria para evitar contagios, como herramienta para proteger a los trabajadores y para sostener el sistema laboral) cambió para siempre el modo de trabajar y el uso de esos espacios. Esta coyuntura obligó -en líneas generales- a un cambio de paradigma que en los últimos tiempos se tradujo, en el mejor de los casos, en una reducción del metraje de oficinas ocupado o en una liberación de metros cuadrados. En medio de este panorama las que mejor suerte están corriendo son las oficinas clases B. “Éstas, aunque no están ajenas al duro presente, muestran mejores indicadores, que revelan una evolución más favorable o sana que la que presentan las oficinas clase A”, comenta Karina Longo Gerente de Consultoría & Research L.J. Ramos.

    Antes que nada, habría que explicar qué son los edificios de oficinas clase B. Éstos suelen ser inmuebles de generaciones pasadas que tienen buena calidad constructiva y ubicación. En esta lista también se encuentran los inmuebles de reciente construcción, muchos de los cuales suelen incluir tecnología de última generación, pero cuentan con plantas de oficinas más reducidas que las de clase A. “En general, son espacios que ofrecen superficies menores a los 500 metros cuadrados; no poseen entrada de doble altura ni suelen tener amenities o comedor para las empresas que lo ocupan. Otro factor que los determina -por lo general- es la cantidad de cocheras disponibles por cada oficina (las clase B siempre tienen menos)”, explica Longo. Y agrega: “En muchos casos, algunos edificios que en sus inicios habían sido calificados como clase A, con el paso del tiempo -y tal vez por escaso mantenimiento- han sido bajados a la categoría clase B”.

    Al término del primer trimestre del año, el inventario de este tipo de espacios en el AMBA -según un informe reciente de L.J. Ramos- rondaba el 1.236.100 metros cuadrados y, a pesar de haber crecido la vacancia en 1,6 puntos porcentuales respecto al mismo período 2020 (ésta actualmente se sitúa en el 11,8%), el interés por este tipo de lugares parece estar en aumento. “En la actualidad, existe una demanda muy activa que busca la relación costo/beneficio que ofrecen las oficinas clase B. Sin dudas, esto puede deberse a una gran multiplicidad de factores; pero lo cierto es que en este contexto existen muchos clientes buscando reposicionarse en espacios de este tipo”, cuenta Longo.

    En la actualidad, el mercado de oficinas clase B de AMBA -mayormente ocupado por empresas nacionales- presenta 11 submercados de los cuales ocho se ubican en CABA y los tres restantes están en el corredor Norte del GBA. Sin dudas, el más importante es el que se encuentra en el microcentro porteño. Éste cuenta con unos 247.000 metros cuadrados. La contracara es el polo de la Panamericana que reúne unos 35.000 metros cuadrados aproximadamente. “Luego de un año con pocas operaciones, el mercado de oficinas de clase B está comenzando a dar señales de recuperación. Si bien hubo un pequeño incremento en la vacancia del primer trimestre, este tipo de oficinas está cosechando durante 2021 muchas consultas. Cabe aclarar que, al igual que el mercado de las oficinas clase A, las operaciones de alquiler son las predominantes dado que estos inmuebles no suelen ser adquiridos para uso propio. Las firmas que los compran lo hacen con el objetivo de invertir en el core del negocio”, explica María Verónica Ritter, broker de Newmark.

    En la misma dirección amplía Juan I. Querol, broker de Cushman & Wakefield: “Muchas empresas están viendo al mercado de oficinas como una opción de inversión para proteger su excedente en pesos de la inflación y devaluación. Esto, sin duda, está aumentando el interés por posibles compras de edificios de oficinas y las clase B llevan las de ganar”.

    Hay demanda

    Existe una demanda que busca zonas seguras, con fácil acceso a transporte público y privado; y necesita estar localizada relativamente cerca de la zona de residencia de sus empleados. En general se trata de empresas locales que no necesitan tener presencia en un edificio clase A para construir imagen de marca. “Cada vez son más elegidos submercados como Belgrano y Palermo donde dominan oficinas clase B. Estos lugares comienzan a ser mirados por las firmas como parte de la nueva modalidad de trabajo híbrido e impulsados por la necesidad de descentralización de sus operaciones. Esto propicia la creación de varias sedes de menores superficies que se encuentren próximas a los domicilios de sus colaboradores; es decir, que los nuevos hábitos laborales están dando vida a las oficinas clase B”, explica Ritter. Y amplía: “Pero la búsqueda no es azarosa. Las empresas que consultan por este tipo de inmuebles demandan que los edificios en los que estén alojados cuenten con servicios como: salas de reuniones, áreas libres o verdes y una muy buena oferta de medios de transportes públicos, gastronómicas y de comerciales”.

    Los especialistas coinciden en que está claro que el mejor desempeño relativo que muestran las oficinas clase B responde a una mejor relación costo/beneficio que ofrecen respecto de las premium. Las empresas están centradas en la subsistencia. Actualmente priorizan la reducción de sus costos fijos y el alquiler de la oficina es una de las erogaciones que mayor incidencia tiene en la economía de la compañía. Como resultado se observa que algunas empresas evalúan migrar hacia edificios de menor categoría; además -gracias al home office-, reducen el tamaño del espacio a ocupar. “El mercado se encuentra ante una retracción. En los últimos tiempos, las empresas se ven ante la necesidad de reducir sus costos y suelen encontrar en las oficinas clase B una alternativa más accesible y, en muchos casos, hasta más funcional. Los espacios más buscados son los que, además de cumplir con los requerimientos de cada compañía, demandan poca inversión para ser ocupados”, cuenta Gonzalo Pellejero, gerente de la división oficinas y locales del Grupo Adrián Mercado.

    En la actualidad existe una demanda de oficinas clase B no medida formalmente en todo el cordón Norte de la ciudad de Buenos Aires que empieza en Palermo continúa por Belgrano y desemboca en Núñez. La búsqueda tiene una clara razón de ser: la calidad. En ese eje porteño conviven edificios de muy buena calidad, son de reciente construcción y responden a esta tipología. Por lo general, la característica que los ubica en este rubro suelen ser las plantas de dimensiones acotadas que éstas ofrecen.

    Casi como una continuación natural, la demanda parece extenderse a lo largo del eje de la avenida Del Libertador más allá de la General Paz. Sin embargo, el corredor Norte de Vicente López cuenta con una menor densidad de propuestas de este tipo. “En el primer trimestre se concretaron algunas transacciones de alquiler; entre ellas se destacan las realizadas en los submercados de Catalinas, Puerto Madero, 9 de julio y Microcentro. Son operaciones aisladas y de poco volumen de metros”, explica Longo.

    Evolución favorable

    Una mirada fría sobre los indicadores del mercado de oficinas clase B da cuenta de que éstos evolucionan de manera más favorable que el segmento clase A. Según los brokers consultados, esta afirmación se apoya en que en el primer trimestre de 2021 no se registró un notorio crecimiento de la cantidad de superficie liberada en este tipo de oficinas.

    Los informes elaborados por las distintas consultoras inmobiliarias dan cuenta de que el volumen de metros cuadrados disponibles se mantiene estable respecto del trimestre anterior. Esto, además de contener la tasa de vacancia, permite una mayor resiliencia en los precios que, si bien continúan con su tendencia a la baja, están teniendo una caída más moderada que la que atraviesan las oficinas clase A.

    La demanda sigue contenida. A pesar de esto, los indicadores muestran una mejor performance en el caso de los inmuebles clase B. Éstos no se están desocupando al ritmo que lo hacen los premium. “Sin duda, hay factores que avalan esta postura. Por ejemplo, en este segmento de oficinas se negocian mejores precios de alquiler y los inquilinos -luego de fuertes renegociaciones de contratos- obtienen condiciones comerciales más favorables para quedarse donde están. Otro factor que desalienta las mudanzas son los gastos. Las oficinas clase B tienen erogaciones mucho menores -si se los compara con los inmuebles de clase A- como las expensas y el mantenimiento del inmueble”, cuenta Pellejero.

    Precios en baja

    Al cierre del primer trimestre de 2021, los valores del metro cuadrado de alquiler, en promedio, rondaron los US$17,8, registrando un descenso del 3,85 por ciento respecto del cierre de 2020. “Una marcada característica fue que, al término del primer trimestre del año, todas las zonas reflejaron precios en baja”, comenta Longo. Para Pellejero, los valores todavía no parecen haber encontrado un piso. “Los alquileres cayeron casi un 10 por ciento en el 2020 y un 4,5 por ciento en lo que va del año, y esta tendencia parece que seguirá por un tiempo más”, cuenta el especialista.

    Los valores más altos se encuentran en el submercado Retiro/Plaza San Martín. Allí los precios del metro cuadrado alcanzan un valor mensual medio de US$20,4; seguido por el tramo porteño del corredor Libertador (US$19,8). Los submercados del distrito financiero (CBD) son los que se presentan como la contracara, ya que registran la mayor caída respecto del trimestre anterior (bajó de US$18,7/m2 a US$18/m2).

    Refuncionalizar, la clave

    Según algunos especialistas, el aggiornamiento de estos espacios -en muchos casos- no demanda grandes gastos y se convierte en una herramienta vital para volver a rejuvenecer los proyectos. “Se entiende la refuncionalización de estos inmuebles como la transformación de las oficinas rígidas a las flexibles (sin escritorios fijos, con reserva de puestos, etc.). Ésta es una puesta en valor que no sólo es accesible sino también rápida y -en la mayoría de los casos- eficaz. Hoy, quienes tienen un edificio clase B deberían pensar en ver cómo las instalaciones se adecuan de cara al futuro de la pandemia. Hay que comenzar a idear cómo se renueva el aire en estos inmuebles o cómo se readaptan las plantas en espacios flexibles. Otra opción es realizar ajustes y redefiniciones de los espacios comunes. Esto le permite a la empresa optimizar la superficie que va a alquilar. Aquí aparecen también las cuestiones de certificaciones de norma de bienestar y de calidad”, sostiene Martín Potito, director de la División Oficinas de L.J. Ramos.

    Por otro lado, están las cuestiones para hacerlo atractivo, tanto desde el punto de vista estético como de la funcionalidad. En un mercado con mucha oferta y mayor competencia, los propietarios deben mejorar estos aspectos, no sólo desde el punto de vista estético sino también, económico; es decir, el valor de las expensas. “Sin dudas, el futuro de los edificios clase B reclama una necesaria evolución. Y ésta va en dirección a todo lo vinculado con las normas de la arquitectura saludable y eficiente (deben estar capacitados para colaborar con el ahorro energético). Está claro que, tanto en el futuro como en este presente, aquellos edificios clase C y clase B que no se adapten no podrán defender su valor y quedarán relegados por el público. Además, engrosarán la lista de los inmuebles difíciles de ser ocupados”, sostienen Potito y Querol.

    Ritter aporta otra visión sobre el tema. “En Buenos Aires, al igual que en algunas ciudades europeas, las empresas han migrado de los centros históricos hacia otras áreas de la ciudad o periféricas. Esto plantea una refuncionalización de las oficinas clase B y C como posibles viviendas residenciales. Aquí aún es un tema que está en fase de análisis; pero, de caminar en esa dirección, los desarrolladores y los propietarios requerirán de asistencia (exenciones impositivas y créditos accesibles) para fomentar las reformas. Es decir, desde el sector público se deberán generar incentivos y dar un marco propicio que proponga el cambio”, comenta la broker.

    En la actualidad existen unos 100.000 m2 en obras de oficinas clase B en el AMBA. Los que saben afirman que este tipo de proyectos de oficinas de menores dimensiones seguirá no sólo reformándose sino también construyéndose, dado que existe una demanda activa que reclama complejos de este tipo.

    Fuente: La Nación

  • Oficinas clase B: la vacancia mostró un leve incremento

    Oficinas clase B: la vacancia mostró un leve incremento

    Los números del trimestre inicial de este año reflejan una suba en la vacancia y se ubica en 7,8%.

    En el primer trimestre de 2021, la vacancia del mercado de oficinas clase B de Buenos Aires registró un leve incremento del 5,6% si se lo compara con el mismo período del año pasado, cuando había llegado al 7,4%. Así lo indica nuestro último informe de este sector.

    El 7,8% de vacancia se conforma promediando el 8,1% del CBD (zona céntrica) con el 6,7% del NON CBD (zona no céntrica), que exhibe una ocupación más alta. Los submercados con mayores índices de vacancia son Corredor Panamericana con 16,1%, Puerto Madero con 13,6% y Libertador GBA con 10,6%, mientras que las vacancias más bajas son las de Corredor Dardo Rocha (3,2%), Libertador CABA (3,4%) y 9 de Julio (5,2%).

    La zona con mayor cantidad de metros cuadrados disponibles es Puerto Madero, con más de 25.000 m2, por encima de Microcentro, que supera los 20.000 m2, y Catalinas-Plaza Roma. En el otro extremo, Corredor Dardo Rocha, Libertador CABA y Retiro-Plaza San Martín no llegan a los 5000 m2 disponibles cada una.

    “Durante el primer trimestre, la superficie alquilada fue de 5978 m2, también levemente superior a los 5585 m2 que se registraron en el primer trimestre de 2020” comentó Daniela Zutovsky, nuestra analista de Investigación de Mercado.

    Por otra parte, Juan Querol, de nuestro equipo de Brokerage agregó “luego de un año caracterizado por la baja en las transacciones debido a las políticas restrictivas causadas por la pandemia, se espera que este año aumente más la oferta que la demanda”.

    El precio promedio de alquiler pedido es de USD 19 mensuales por metro cuadrado. En la zona NON CBD (no céntrica) llega a USD 20,6 y en la CBD (céntrica) es de USD 18,6. El submercado Libertador GBA se mantiene como el de valor más alto desde el 2019 con USD 22,5, y Corredor Dardo Rocha registra el valor más bajo con USD 15,2.

    Por último, con un inventario total actual de 1.483.801 m2 de oficinas clase B en Buenos Aires, la superficie en construcción y en proyecto alcanza los 98 800 m2.

    Fuente: Cushman & Wakefield Argentina

  • Oficinas Clase B: a pesar de la cuarentena, en 2020 se alquiló un 30% menos de m2 que en 2019

    Oficinas Clase B: a pesar de la cuarentena, en 2020 se alquiló un 30% menos de m2 que en 2019

    Durante el 2020 se alquilaron un total de 32.364 m2 de oficinas Clase B, una superficie 30,8% inferior a la del 2019, según nuestro último informe de este segmento.

    Juan Querol, del equipo de Brokerage, comentó que a lo largo del 2020 se renovaron y renegociaron muchos contratos que vencían, por ese motivo también se registraron menos movimientos de empresas que tomaran o desocuparan metros. Tal es así, que en el último trimestre del año, la vacancia del mercado de oficinas clase Bse incrementó levemente en comparación al trimestre anterior y también al mismo trimestre del año pasado, llegando al 8%.

    Con respecto a la superficie disponible, Daniela Zutovsky, analista de Investigación de Mercado destaca que la zona céntrica es la que presenta más disponibilidad de metros, especialmente en los submercados de Microcentro y Puerto Madero, con alrededor de 25.000 m2 cada uno. Y en la zona no céntrica, Panamericana y el Corredor Libertador en GBA son los submercados que cuentan con mayor cantidad de metros libres.

    Por otro lado, en cuanto a los precios de alquiler pedido, el informe muestra que los mismos se mantuvieron bastante estables a lo largo del año. Actualmente, el precio promedio es de US$ 19,7 mensuales por metro cuadrado. El submercado Libertador GBA se mantiene como el de valor más alto desde el 2019, con US$ 22,4, y el Corredor Dardo Rocha registra el valor más bajo en US$ 16,5.

    Fuente: Cushman & Wakefield