Category: COVID

  • Las empresas invierten en oficinas para resguardar su capital

    Las empresas invierten en oficinas para resguardar su capital

    El Mercado Inmobiliario Corporativo ofrece una oportunidad única a las empresas a la hora de pensar en resguardar su capital. José Viñas, nuestro director de Brokerage, estuvo en la La Nación +, detallando cómo es esta alternativa y las ventajas que hay para las empresas al decidir invertir en oficinas.

  • ¿Cuánto cuesta una oficina en la zona de Nordelta?

    ¿Cuánto cuesta una oficina en la zona de Nordelta?

    Si la vida familiar y cotidiana se trasladó a los suburbios, por qué no pensar que las empresas y profesionales también empezarán a andar ese mismo camino.

    El éxodo de familias que abandonaron la ciudad en busca del aire libre y la naturaleza generó un boom en la demanda de propiedades en barrios cerrados. Tal es así que, tanto Puertos como Nordelta, las dos urbanizaciones desarrolladas por Consultatio, la empresa de Eduardo Costantini, experimentó un récord de demanda que se activó en los últimos meses de 2020 y que aún hoy no se detiene. Tan sólo en Puertos se concretaron 400 operaciones, donde se vendieron lotes desde US$ 70.000 hasta US$ 500.000.

    La cotidianidad tuvo un punto de quiebre y la vida en la urbe se trasladó a los suburbios. El teletrabajo acompañó esta posibilidad, generando un nuevo ritmo laboral. Aún sin fecha de vuelta a las oficinas, para muchos retornar a la ciudad no es una opción. En este contexto, las organizaciones comienzan a replantearse sus ubicaciones, y las proyecciones del mercado inmobiliario ya avizoran que, en los próximos años, éstas también abandonarán el ruido y el cemento de la city.

    La reconfiguración geográfica de las oficinas del futuro ya comienza a dar algunos indicios. Sin dudas el puntapié lo está dando Officia Nordelta: el primer edificio AAA dentro de la urbanización en el que la constructora Pedro Podestá desembolsó US$40 millones. El proyecto tendrá una superficie alquilable total de 10.000 m² distribuidos en cinco plantas, un campus y 650 cocheras. Estará listo durante el primer semestre de 2022. “La pandemia aceleró la migración hacia los alrededores de la Capital Federal y las nuevas formas de trabajar demostraron que no tiene mucho sentido trasladarse lejos del hogar”, explica Podestá, director de la desarrolladora y constructora que lleva su nombre. La particularidad de este edificio es que no hay metros en venta: es decir, sus plantas de entre 250 y 2500 metros cuadrados solo pueden alquilarse a valores que promedian los US$21/m² con contratos a 36 meses y la opción de acceder a unidades completamente equipadas.

    La expectativa de Podestá es que se instalen entre 10 y 15 empresas, lo que también se espera que genere un movimiento importante de empleados. Según adelanta, Pablo Papadópulos, gerente de la División Oficinas de L.J. Ramos, la demanda actualmente proviene de empresas petroleras y tecnológicas que están dejando metros en Puerto Madero. “No se puede encerrar a la gente en una torre donde no se abren las ventanas, por eso hay muchas empresas que tienen sus empleados en zona Norte y que buscarán tener una locación satélite fuera de la ciudad o de este tipo de inmuebles”, asegura. “La pandemia cambió la cabeza de los ejecutivos que dejaron sus oficinas en el centro”, agrega relata Soledad Ramos Directora Sucursal Nordelta L.J. Ramos.

    Pero esto no necesariamente beneficiará a quienes viven en Nordelta. “La zona de influencia se extiende a Santa Bárbara, Villanueva, Pacheco y Don Torcuato, donde viven cientos de personas que todos los días deben viajar a microcentro o, al menos, a la Capital”, dice Podestá.

    Otra realidad del mercado actual es que los profesionales independientes también se adueñan de los suburbios. Mientras proyectos del estilo de Officia buscan capturar a las organizaciones, en Nordelta proliferan los estudios, unidades que van desde los 60 hasta los 200 metros cuadrados que lograron capitalizar la demanda de estos trabajadores. “Aumentan las consultas de escribanos, contadores y abogados. Hoy la gente no quiere volver a la Capital, pero también se quiere ir de la casa para dejar de trabajar ahí”, afirma Laura Ricchio, gerente comercial de Tizado Nordelta.

    Alquilar un estudio de 60 metros cuadrados cuesta entre $35.000 y $40.000 o más. La particularidad de estos formatos es que contrariamente a lo que ocurre con las oficinas AAA, el precio se mantiene en pesos. Mientras que quienes prefieren comprar deben desembolsar entre US$2500 y US$3000 por metro cuadrado. “Es un negocio de compra-venta, muy similar al residencial”, sentencia Rafael Valera, senior broker de Cushman & Wakefield, una de las empresas que comercializa Officia.

    Punto medio

    En el kilómetro19 de la Panamericana, justo en el límite de San Isidro y San Fernando, se levanta Buenavista, una urbanización abierta con barrios cerrados, complejos residenciales, tres colegios, un centro comercial y oficinas. “Es una urbanización que desde el principio tiene en su génesis el concepto de una pequeña ciudad que no pierde vigencia en el tiempo: rompe con las rejas y entiende el concepto urbano”, comenta Bruno Emmer, uno de los socios de RDR -el estudio de arquitectura, diseño y urbanismo suizo con sede en Buenos Aires creado por Ignacio Dahl Rocha y Jacques Richter- que trabajó en el diseño de los espacios comunes del centro de oficinas, en plena construcción. La inspiración surgió de las ciudades centro europeas. Emmer pone como ejemplo el barrio Les Cèdres de la ciudad suiza de Chavanne. “Tiene cuatro lineamientos que son claves en un proyecto: acceso, educación, seguridad y precio. Se conocen los casos de buenos emprendimientos bien ubicados que se retrasan en su desarrollo hasta que llega la oferta educativa”, explica Martín Mieres, quien lideró la inmobiliaria homónima y uno de los primeros hombres en creer en el potencial de la zona. A Buenavista se accede desde Panamericana por la calle Uruguay y también limita con el corredor Bancalari.

    El desarrollo corporativo es parte del plan estratégico de crecimiento de la urbanización. De hecho, avanza un centro de negocios (frente al edificio de SC Johnson) que ocupa seis lotes y suma más de US$100 millones de inversión en obras en ejecución o que están a punto de comenzar. Tiene tres edificios en construcción, uno por arrancar y más de 6000 cocheras. La particularidad de Business Park es que ningún proyecto que se construya adentro tendrá acceso desde la calle sino que se ingresará a través de un corredor interno, lo que generará un microclima con oficinas, departamentos, comercios y un hotel. “Lograr que cada proyecto que se construya no tenga una entrada independiente nos permitirá generar una sinergia con una calle interna que será muy teatral, con una parquización atractiva y comercios”, detalla Emmer del estudio RDR, a cargo del diseño de las áreas comunes.

    Uno de los proyectos en construcción en este polo es Palmas Park, el emprendimiento de tres edificios con unidades de pozo que se ofrecen por encima de los US$2000/m²: tendrá más de 80 departamentos, 20 oficinas y 76 suites (del hotel) que se entregarán a mediados de 2023. “Es muy parecido a los proyectos que se construyen en Brickell (Miami), allá con agua y acá con verde.”, detalla Roberto Sambrizzi, CEO del grupo TRG, uno de los codesarrolladores. TRG tiene 40.000 metros cuadrados en ejecución dentro de Buenavista. Martín Cukier y Jaime Campos son los hombres que lideran BPC, la otra codesarrolladora de Palmas Park, el emprendimiento en el que se destinarán US$27 millones de inversión. “Buenavista es una zona de alta demanda pese a la coyuntura”, coinciden los socios. Hablan con cocimiento de causa: en 2015 hicieron Palmas Buenavista de US$10 millones de inversión, un proyecto residencial con 56 departamentos con valores de pozo de US$2200/m² y reventas por US$3200/m², una vez terminados. “Fue un emprendimiento que lo colocamos un año antes de que se termine su construcción. Son unidades en las que hoy hay lista de espera para alquilarlas. Un dos ambientes, por ejemplo, se ofrece a $30.000 y un cuatro, a $80.000”, detalla.

    Actualmente, además de Palmas Park, avanzan con One Palmas, un edificio de oficinas triple A, de US$22 millones de inversión también ubicado en el predio del centro corporativo, con 60 plantas de entre 60 y 250 metros cuadrados y certificación sustentable LEED. “Se venden en pesos el equivalente a US$2000 y la posibilidad de financiar con ajuste CAC en 14 meses, el plazo en el que se terminará el edificio”, detallan Cukier y Campos.

    Sambrizzi tiene otro proyecto en el polo corporativo: construye Park 10, un edificio de seis pisos de oficina triple A con 260 cocheras en tres subsuelos, con 6600 metros cuadrados de alfombra (metro alquilables de oficinas) con comedor, gimnasio y salas de reuniones, además de un rooftop para eventos. “Son espacios que pueden ser adaptados a la nueva normalidad, inclusive las losas están preparadas para diseñar una escalera interna entre piso y piso, y tendrá la certificación Leed de plata”, explica el desarrollador, quien estima que en el Business Park de Buenavista van a circular entre 5000 y 6000 personas. “La ventaja de la zona es que además del acceso rápido desde autopista se suman restaurantes y servicios en las calles internas del Business Park”, relata Levan Diaparidsze, presidente de P8, la desarrolladora de otra de las torres de oficinas triple A que se construye en el polo: demandará US$12 millones de inversión y estará terminado en febrero de 2022. “Solo nos queda disponible un piso de poco más de 1000 metros cuadrados”, aclara el desarrollador que comercializa a US$2370 el metro cuadrado.

    Todos estos desarrollos comienzan a dar cuenta de una tendencia que empieza a asomar tímidamente de la mano de desarrolladores que se animan a meterse en el cambio de paradigma laboral que trajo aparejado la pandemia. “En la Argentina, la construcción arranca cuando hay una demanda contenida, por ahora hay productos para absorber en los próximos dos años, aunque también se imponen valores que compiten contra los US$32/m² de alquiler de las torres de Catalinas, por ejemplo. Hay que esperar y ver cómo se continúa moviéndose el segmento residencial que se sigue reubicando en estas zonas”, concluye Varela.

    Fuente: La Nación

  • Por qué con menos tecnología son las que resisten el avance del home office

    Por qué con menos tecnología son las que resisten el avance del home office

    Los espacios de trabajo más antiguos, llamadas oficinas Clase B, resisten el home office: registran menos bajas de contratos de alquiler, tienen una mejor relación costo-beneficio y potencian los barrios.

    El mercado de oficinas, como casi todos los sectores de la economía nacional, está acusando el golpe que le acertó la pandemia. La implementación del home office (en principio, como medida sanitaria para evitar contagios, como herramienta para proteger a los trabajadores y para sostener el sistema laboral) cambió para siempre el modo de trabajar y el uso de esos espacios. Esta coyuntura obligó -en líneas generales- a un cambio de paradigma que en los últimos tiempos se tradujo, en el mejor de los casos, en una reducción del metraje de oficinas ocupado o en una liberación de metros cuadrados. En medio de este panorama las que mejor suerte están corriendo son las oficinas clases B. “Éstas, aunque no están ajenas al duro presente, muestran mejores indicadores, que revelan una evolución más favorable o sana que la que presentan las oficinas clase A”, comenta Karina Longo Gerente de Consultoría & Research L.J. Ramos.

    Antes que nada, habría que explicar qué son los edificios de oficinas clase B. Éstos suelen ser inmuebles de generaciones pasadas que tienen buena calidad constructiva y ubicación. En esta lista también se encuentran los inmuebles de reciente construcción, muchos de los cuales suelen incluir tecnología de última generación, pero cuentan con plantas de oficinas más reducidas que las de clase A. “En general, son espacios que ofrecen superficies menores a los 500 metros cuadrados; no poseen entrada de doble altura ni suelen tener amenities o comedor para las empresas que lo ocupan. Otro factor que los determina -por lo general- es la cantidad de cocheras disponibles por cada oficina (las clase B siempre tienen menos)”, explica Longo. Y agrega: “En muchos casos, algunos edificios que en sus inicios habían sido calificados como clase A, con el paso del tiempo -y tal vez por escaso mantenimiento- han sido bajados a la categoría clase B”.

    Al término del primer trimestre del año, el inventario de este tipo de espacios en el AMBA -según un informe reciente de L.J. Ramos- rondaba el 1.236.100 metros cuadrados y, a pesar de haber crecido la vacancia en 1,6 puntos porcentuales respecto al mismo período 2020 (ésta actualmente se sitúa en el 11,8%), el interés por este tipo de lugares parece estar en aumento. “En la actualidad, existe una demanda muy activa que busca la relación costo/beneficio que ofrecen las oficinas clase B. Sin dudas, esto puede deberse a una gran multiplicidad de factores; pero lo cierto es que en este contexto existen muchos clientes buscando reposicionarse en espacios de este tipo”, cuenta Longo.

    En la actualidad, el mercado de oficinas clase B de AMBA -mayormente ocupado por empresas nacionales- presenta 11 submercados de los cuales ocho se ubican en CABA y los tres restantes están en el corredor Norte del GBA. Sin dudas, el más importante es el que se encuentra en el microcentro porteño. Éste cuenta con unos 247.000 metros cuadrados. La contracara es el polo de la Panamericana que reúne unos 35.000 metros cuadrados aproximadamente. “Luego de un año con pocas operaciones, el mercado de oficinas de clase B está comenzando a dar señales de recuperación. Si bien hubo un pequeño incremento en la vacancia del primer trimestre, este tipo de oficinas está cosechando durante 2021 muchas consultas. Cabe aclarar que, al igual que el mercado de las oficinas clase A, las operaciones de alquiler son las predominantes dado que estos inmuebles no suelen ser adquiridos para uso propio. Las firmas que los compran lo hacen con el objetivo de invertir en el core del negocio”, explica María Verónica Ritter, broker de Newmark.

    En la misma dirección amplía Juan I. Querol, broker de Cushman & Wakefield: “Muchas empresas están viendo al mercado de oficinas como una opción de inversión para proteger su excedente en pesos de la inflación y devaluación. Esto, sin duda, está aumentando el interés por posibles compras de edificios de oficinas y las clase B llevan las de ganar”.

    Hay demanda

    Existe una demanda que busca zonas seguras, con fácil acceso a transporte público y privado; y necesita estar localizada relativamente cerca de la zona de residencia de sus empleados. En general se trata de empresas locales que no necesitan tener presencia en un edificio clase A para construir imagen de marca. “Cada vez son más elegidos submercados como Belgrano y Palermo donde dominan oficinas clase B. Estos lugares comienzan a ser mirados por las firmas como parte de la nueva modalidad de trabajo híbrido e impulsados por la necesidad de descentralización de sus operaciones. Esto propicia la creación de varias sedes de menores superficies que se encuentren próximas a los domicilios de sus colaboradores; es decir, que los nuevos hábitos laborales están dando vida a las oficinas clase B”, explica Ritter. Y amplía: “Pero la búsqueda no es azarosa. Las empresas que consultan por este tipo de inmuebles demandan que los edificios en los que estén alojados cuenten con servicios como: salas de reuniones, áreas libres o verdes y una muy buena oferta de medios de transportes públicos, gastronómicas y de comerciales”.

    Los especialistas coinciden en que está claro que el mejor desempeño relativo que muestran las oficinas clase B responde a una mejor relación costo/beneficio que ofrecen respecto de las premium. Las empresas están centradas en la subsistencia. Actualmente priorizan la reducción de sus costos fijos y el alquiler de la oficina es una de las erogaciones que mayor incidencia tiene en la economía de la compañía. Como resultado se observa que algunas empresas evalúan migrar hacia edificios de menor categoría; además -gracias al home office-, reducen el tamaño del espacio a ocupar. “El mercado se encuentra ante una retracción. En los últimos tiempos, las empresas se ven ante la necesidad de reducir sus costos y suelen encontrar en las oficinas clase B una alternativa más accesible y, en muchos casos, hasta más funcional. Los espacios más buscados son los que, además de cumplir con los requerimientos de cada compañía, demandan poca inversión para ser ocupados”, cuenta Gonzalo Pellejero, gerente de la división oficinas y locales del Grupo Adrián Mercado.

    En la actualidad existe una demanda de oficinas clase B no medida formalmente en todo el cordón Norte de la ciudad de Buenos Aires que empieza en Palermo continúa por Belgrano y desemboca en Núñez. La búsqueda tiene una clara razón de ser: la calidad. En ese eje porteño conviven edificios de muy buena calidad, son de reciente construcción y responden a esta tipología. Por lo general, la característica que los ubica en este rubro suelen ser las plantas de dimensiones acotadas que éstas ofrecen.

    Casi como una continuación natural, la demanda parece extenderse a lo largo del eje de la avenida Del Libertador más allá de la General Paz. Sin embargo, el corredor Norte de Vicente López cuenta con una menor densidad de propuestas de este tipo. “En el primer trimestre se concretaron algunas transacciones de alquiler; entre ellas se destacan las realizadas en los submercados de Catalinas, Puerto Madero, 9 de julio y Microcentro. Son operaciones aisladas y de poco volumen de metros”, explica Longo.

    Evolución favorable

    Una mirada fría sobre los indicadores del mercado de oficinas clase B da cuenta de que éstos evolucionan de manera más favorable que el segmento clase A. Según los brokers consultados, esta afirmación se apoya en que en el primer trimestre de 2021 no se registró un notorio crecimiento de la cantidad de superficie liberada en este tipo de oficinas.

    Los informes elaborados por las distintas consultoras inmobiliarias dan cuenta de que el volumen de metros cuadrados disponibles se mantiene estable respecto del trimestre anterior. Esto, además de contener la tasa de vacancia, permite una mayor resiliencia en los precios que, si bien continúan con su tendencia a la baja, están teniendo una caída más moderada que la que atraviesan las oficinas clase A.

    La demanda sigue contenida. A pesar de esto, los indicadores muestran una mejor performance en el caso de los inmuebles clase B. Éstos no se están desocupando al ritmo que lo hacen los premium. “Sin duda, hay factores que avalan esta postura. Por ejemplo, en este segmento de oficinas se negocian mejores precios de alquiler y los inquilinos -luego de fuertes renegociaciones de contratos- obtienen condiciones comerciales más favorables para quedarse donde están. Otro factor que desalienta las mudanzas son los gastos. Las oficinas clase B tienen erogaciones mucho menores -si se los compara con los inmuebles de clase A- como las expensas y el mantenimiento del inmueble”, cuenta Pellejero.

    Precios en baja

    Al cierre del primer trimestre de 2021, los valores del metro cuadrado de alquiler, en promedio, rondaron los US$17,8, registrando un descenso del 3,85 por ciento respecto del cierre de 2020. “Una marcada característica fue que, al término del primer trimestre del año, todas las zonas reflejaron precios en baja”, comenta Longo. Para Pellejero, los valores todavía no parecen haber encontrado un piso. “Los alquileres cayeron casi un 10 por ciento en el 2020 y un 4,5 por ciento en lo que va del año, y esta tendencia parece que seguirá por un tiempo más”, cuenta el especialista.

    Los valores más altos se encuentran en el submercado Retiro/Plaza San Martín. Allí los precios del metro cuadrado alcanzan un valor mensual medio de US$20,4; seguido por el tramo porteño del corredor Libertador (US$19,8). Los submercados del distrito financiero (CBD) son los que se presentan como la contracara, ya que registran la mayor caída respecto del trimestre anterior (bajó de US$18,7/m2 a US$18/m2).

    Refuncionalizar, la clave

    Según algunos especialistas, el aggiornamiento de estos espacios -en muchos casos- no demanda grandes gastos y se convierte en una herramienta vital para volver a rejuvenecer los proyectos. “Se entiende la refuncionalización de estos inmuebles como la transformación de las oficinas rígidas a las flexibles (sin escritorios fijos, con reserva de puestos, etc.). Ésta es una puesta en valor que no sólo es accesible sino también rápida y -en la mayoría de los casos- eficaz. Hoy, quienes tienen un edificio clase B deberían pensar en ver cómo las instalaciones se adecuan de cara al futuro de la pandemia. Hay que comenzar a idear cómo se renueva el aire en estos inmuebles o cómo se readaptan las plantas en espacios flexibles. Otra opción es realizar ajustes y redefiniciones de los espacios comunes. Esto le permite a la empresa optimizar la superficie que va a alquilar. Aquí aparecen también las cuestiones de certificaciones de norma de bienestar y de calidad”, sostiene Martín Potito, director de la División Oficinas de L.J. Ramos.

    Por otro lado, están las cuestiones para hacerlo atractivo, tanto desde el punto de vista estético como de la funcionalidad. En un mercado con mucha oferta y mayor competencia, los propietarios deben mejorar estos aspectos, no sólo desde el punto de vista estético sino también, económico; es decir, el valor de las expensas. “Sin dudas, el futuro de los edificios clase B reclama una necesaria evolución. Y ésta va en dirección a todo lo vinculado con las normas de la arquitectura saludable y eficiente (deben estar capacitados para colaborar con el ahorro energético). Está claro que, tanto en el futuro como en este presente, aquellos edificios clase C y clase B que no se adapten no podrán defender su valor y quedarán relegados por el público. Además, engrosarán la lista de los inmuebles difíciles de ser ocupados”, sostienen Potito y Querol.

    Ritter aporta otra visión sobre el tema. “En Buenos Aires, al igual que en algunas ciudades europeas, las empresas han migrado de los centros históricos hacia otras áreas de la ciudad o periféricas. Esto plantea una refuncionalización de las oficinas clase B y C como posibles viviendas residenciales. Aquí aún es un tema que está en fase de análisis; pero, de caminar en esa dirección, los desarrolladores y los propietarios requerirán de asistencia (exenciones impositivas y créditos accesibles) para fomentar las reformas. Es decir, desde el sector público se deberán generar incentivos y dar un marco propicio que proponga el cambio”, comenta la broker.

    En la actualidad existen unos 100.000 m2 en obras de oficinas clase B en el AMBA. Los que saben afirman que este tipo de proyectos de oficinas de menores dimensiones seguirá no sólo reformándose sino también construyéndose, dado que existe una demanda activa que reclama complejos de este tipo.

    Fuente: La Nación

  • Depósitos y centros logísticos, un mercado con un futuro muy prometedor

    Depósitos y centros logísticos, un mercado con un futuro muy prometedor

    La recuperación que comienza a mostrar el sector tras el primer impacto de la pandemia permite ver el futuro con más optimismo. Uno de los factores clave para la revalorización de los inmuebles es el auge del e-commerce.

    Tal como señalan los datos relevados en el primer trimestre del año, el mercado inmobiliario logístico de Buenos Aires comienza a manifestar una recuperación después del fuerte impacto que significó la llegada de la pandemia. En efecto, según el último informe Panorama de inmuebles Logísticos de Cushman & Wakefield, la tasa de vacancia mostró un descenso de 18,3% a 16,6%, quebrando así una tendencia que llevaba ya dos años. Además, por segundo trimestre consecutivo la absorción neta volvió a ser positiva con 39.425 m2, mientras que actualmente hay casi 150.000 m2 en construcción, que serán entregados en lo que resta de este 2021.

    “El tramo de última milla continúa mostrándose como el sector más atractivo para invertir, y lo estamos viendo de cerca en el mercado, porque estamos trabajando con algunos clientes que tienen propiedades a la venta, como por ejemplo un complejo de depósitos de 35.000 m2, sobre la Autopista Buenos Aires – La Plata, que está teniendo muchas consultas. Estas locaciones que se encuentran en el primer radio de 15 km cercanos a la ciudad presentan una vacancia de 11,7%, la más baja del mercado, y el precio de alquiler pedido dentro de lo más elevado. ¿Por qué se da esta tendencia? La explosión del e-commerce fue clave para revalorizar esos inmuebles que cuentan con esa ubicación privilegiada. Toda esta situación llevó a un reacomodamiento del mercado y a un descenso de la vacancia” comentó Santiago Isern, Broker Senior del área de Industrial de Cushman & Wakefield.

    Sin embargo, esa explosión no es una circunstancia pasajera. “Esto vino para quedarse, porque la pandemia influyó sobre el plazo, no sobre los resultados. Es decir, lo que iba a pasar en cinco años sucedió en uno, y como ocurrió de manera tan acelerada, las empresas que vendieron por canales electrónicos necesitaron lugar para depositar sus productos en la última milla”, explicó Isern.

    Al mismo tiempo, enfatizó que, “observando en detalle los datos obtenidos, en la actualidad el primer anillo de 15 km no presenta superficie en construcción, lo cual constituye un llamado de atención para los desarrolladores que busquen posicionarse de cara a los próximos años”.

    Luego compartió algunos casos que trabajaron durante el último año, desde el área de Brokerage Industrial, que fueron parte de la recuperación del sector logístico. Uno de esos casos fue una transacción que se concretó en Pilar, para una automotriz alemana que requería un centro de distribución de un tamaño no disponible en el mercado. “Ese hecho implicó la búsqueda de un terreno y la construcción del centro, a la vez que participamos de un proceso licitatorio que ganamos y, como broche de oro, pudimos conseguir una rebaja del 35% del precio de mercado”, recordó Isern.

    Otro caso se dio aún más lejos, ya fuera del Conurbano, e involucró a un gigante del comercio electrónico mundial que requería conseguir terrenos para construir tres data centers desde donde abastecer a América del Sur. “La búsqueda fue transnacional y finalmente, luego de un año de iniciado el proceso de compra, se realizó la adquisición de tierras en Bahía Blanca, en zona franca, coordinando todo el proceso con diferentes organismos gubernamentales”, rememoró el ejecutivo.

    Por último, destacó que el trabajo en red que realizan en Cushman & Wakefield tanto con equipos de otras áreas, como a nivel global, les permite ofrecer un servicio integral que abarca todo el proceso, desde la búsqueda de la ubicación óptima para relocalizaciones o mudanzas hasta el servicio de mantenimiento, siempre guiados y acompañados por un grupo de profesionales con años de experiencia y conocimiento del mercado.

    Si desean ver acceder al último informe del Panorama de inmuebles Logísticos pueden hacer clic aquí. link aquí

    Fuente: Énfasis Logística

  • Tener una oficina alquilada es mejor negocio que un departamento

    Tener una oficina alquilada es mejor negocio que un departamento

    La rentabilidad anual en dólares de un piso corporativo se ubica en torno al 5,5%, por encima del 2,3% que dejan las residencias.

    Entre las diferentes alternativas de inversión que ofrece el rubro inmobiliario, la locación de oficinas y el alquiler residencial son las dos opciones más habituales. Según un estudio realizado por la empresa de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield y por Reporte Inmobiliario, que compara el comportamiento de ambos segmentos durante los últimos años en Buenos Aires, la rentabilidad anual de las oficinas gira en torno al 5,5%, manteniéndose muy por encima de la de los departamentos, que alcanza el 2,3%.

    Para el informe, se tomaron los datos de las zonas consideradas como parte del “distrito financiero” (avenida 9 de Julio, Catalinas-Plaza Roma, Centro Sur, Microcentro, Puerto Madero y Retiro-Plaza San Martín), en el caso de las oficinas Clase A y del corredor norte de la Ciudad (Barrio Norte, Belgrano y Palermo), para los departamentos. Es decir, son valores correspondientes a propiedades de escala premium.

    En el mercado se suele hablar de valores de alquileres, pero los autores del informe señalan que compararlos sin extraer el componente inflacionario puede derivar en una lectura equivocada. Entre 2014 y el primer trimestre de 2021, el valor del precio del alquiler de las oficinas mostró una apreciación del 76%, mientras que los departamentos depreciaron un 12%, ambos medidos en pesos.

    Esta brecha tiene varias causas. Una de las principales es que las oficinas se denominan en dólares oficiales, aunque el pago se suele hacer en pesos y siempre siguen de cerca la evolución del tipo de cambio. Por el contrario, el alquiler de un departamento evoluciona en función a la capacidad de pago que genera el ingreso del inquilino y la tasa de inflación. A largo plazo, esta relación con la capacidad de pago genera una disminución de la renta.

    “Al cierre del primer trimestre del año, las oficinas presentan una baja apreciación de la renta a nivel anual, en gran parte producto de la escalada en la tasa de vacancia que casi duplicó su número a nivel interanual y contuvo los valores”, señaló Lucas Desalvo, Gerente de Investigación de mercado de Cushman & Wakefield. “Sin embargo, la condición de ser una renta que toma de referencia al dólar oficial genera una apreciación sostenida a largo plazo”, agregó.

    En la medición anual deflacionada, las oficinas disminuyeron su renta en pesos en 0,5%. Por su parte, los departamentos mostraron una apreciación de 6,9% en el mismo período de comparación. En el último caso se debe, en parte, al impacto de la nueva ley de alquileres y algunas medidas por la crisis sanitaria que endurecieron la postura de los propietarios, lo que llevó a un incremento nominal anual del 50%.

    “La tasa de ‘cap rate’ residencial refleja que el activo no es considerado fundamentalmente como una inversión de renta. La mayor rigidez del valor de venta frente a la flexibilidad del precio del alquiler demuestra el carácter de resguardo de capital que se le asigna a la inversión en viviendas en localizaciones centrales”, analizó José Rozados, presidente de Reporte Inmobiliario.

    El tipo de cambio, entonces, explica el aumento en los precios de alquiler de las oficinas, mientras que el salario es la principal causa de la evolución en los departamentos. A eso se debe la enorme diferencia entre ambos que ya se registra en más del doble.

    Fuente: La Nación
  • IRSA apuesta a las oficinas a pesar de la pandemia

    IRSA apuesta a las oficinas a pesar de la pandemia

    IRSA Propiedades Comerciales inauguró oficialmente su edificio Della Paolera 200, la última incorporación a su portafolio de oficinas “premium” y el primero totalmente desarrollado y construido por la compañía.

    Con la presencia del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, IRSA Propiedades Comerciales ($IRCP) inauguró oficialmente este martes su edificio Della Paolera 200, la última incorporación a su portafolio de oficinas “premium” y el primero totalmente desarrollado y construido por la compañía.

    La inversión de IRSA CP en Della Paolera 200 ascendió a u$s 110 millones. Los nuevos inquilinos y propietarios están en plena fase de obra propia; cuando se hayan completado esos trabajos la inversión total superará los u$s 160 millones.

    “Estamos muy orgullosos de aportar este edificio modelo y bellísimo al patrimonio urbano de Buenos Aires”, dijo Eduardo Elsztain, presidente del grupo IRSA. “No fue sencillo completar la obra en un año cargado por el peso de la pandemia, pero lo logramos gracias al esfuerzo de nuestra gente y al apoyo de las empresas que confiaron en nosotros para comprarnos y alquilarnos la casi totalidad de los pisos que ofrecimos”, agregó.

    Algunas características que lo hacen sobresalir entre los edificios de su tipo:

    •  Ascensores de alta velocidad con sistema de llamada anticipada;
    • Vidrios dobles y con control solar en el exterior para una mejor regulación de la temperatura;
    • Sistema de aire acondicionado VRF (Flujo de refrigerante variable) que garantiza la pureza y renovación del ambiente;
    • Vidrios curvos en las esquinas, como parte de su “curtain wall”, fabricados especialmente para Della Paolera 200 en España y únicos en el país;
    • Uso de agua de lluvia para riego, espacio para bicicletas y duchas para los ocupantes, grifería sanitaria de bajo consumo, uso de materiales regionales y reciclables en su construcción.

    De las 30 plantas que consta Della Paolera 200, dos fueron ocupados por IRSA. El resto se distribuye de la siguiente manera:

    •  Globant alquiló seis pisos y compró otros cuatro; ocupará un total de diez plantas;
    • Microsoft alquiló dos plantas y media;
    • Exxon Mobil alquiló cuatro pisos;
    • Cargill rentó dos plantas;
    • Banco Industrial compró dos pisos;
    • Endava alquiló otros dos pisos;

    Por el resto de las plantas hay avanzadas negociaciones con empresas tecnológicas, organismos internacionales y de servicios financieros.

    Está previsto, además que en el primer subsuelo funcione un local de La Brioche Dorée de casi 600 m2.

    “Este es un nuevo paso en la renovación y modernización de nuestro portafolio de oficinas para renta”, remarcó Elsztain. “Nos hemos desprendido de varios edificios que nos acompañaron durante muchos años, pero los hemos reemplazado con lo que construimos en Polo DOT y ahora en Catalinas. Hoy contamos con tantos metros para alquilar como antes de esas ventas”, amplió.

    Este proyecto, junto con otros que tiene en carpeta la empresa, se enmarcan en una tendencia global a renovar con edificios “verdes” el parque de oficinas. Esto se verifica en los anuncios de inversión de varios de los mayores grupos económicos del mundo, que revelaron sus intenciones de invertir miles de millones de dólares en la construcción de nuevas sedes corporativas.

    Fuente: Ámbito financiero

  • Oficinas: ¿quiénes sobrevivirán?

    Oficinas: ¿quiénes sobrevivirán?

    La segunda ola de la pandemia obliga a las empresas a sostener el formato de home office y el costo del alquiler se hace insostenible en muchas compañías. Qué salidas encuentran propietarios e inquilinos.

    El avance de la pandemia que lleva más de un año, y que se encuentra atravesando la segunda ola, modificó los hábitos tanto en la vida cotidiana como en el trabajo. A nivel laboral, el traslado de los empleados a las casas hizo que las grandes empresas se adapten a un ritmo de trabajo diferente, reemplazando las 9 horas en las oficinas por el home office. Pero esos grandes espacios que hasta entonces eran el centro de encuentro, a los cuales se destinan todavía parte de los ingresos para pagar el alquiler, siguen sobre las espaldas de las compañías y cada vez “pesan más”.

    La gran pregunta es qué pasará con el futuro de estas propiedades que ya vienen golpeadas a más de un año del cambio de rutina. Por otro lado, ¿se puede pensar un mundo sin oficinas? ¿Es totalmente prescindible el face to face, o siempre hace falta una reunión de trabajo?

    En medio de la incertidumbre y el desconcierto, consultamos a varios expertos que nos dieron su visión sobre las oficinas.

    Oficinas: ¿Podrán desaparecer?
    “No creo en soluciones absolutos ni binarias, las oficinas no van a desaparecer, pero tampoco serán como en la pre-pandemia”, dijo a Reporte Inmobiliario Juan Querol, brocker de la consultora Cushman.

    Por otro lado, asegura que se está dando una dinámica interesante en el mercado de oficinas, donde muchos hablan de la aceleración de una modalidad que se venía viendo antes del COVID19.

    “Antes del aislamiento, en muchas empresas ya se implementaba el home office, los viernes flex y la combinación entre algunos días en el hogar y otros en las oficinas. Ahora este cambio es más estructural y se verá de forma permanente”, comentó Querol.

    Según su visión, el futuro será un sistema hibrido, donde las empresas tendrán que readaptarse a esta realidad con el uso de nuevas tecnologías de aplicación permanente.

    Juan Manuel Farola, gerente Comercial de Colliers International, sostiene que “el año pasado hubo una modalidad de cuarentena dura y no se podía ir a la oficina. Ahora se dará otra situación, con un ajuste en el uso óptimo de los espacios no del sector en sí, sino donde cada compañía se organizará a su manera”.

    En este sentido, tomó como ejemplo lo que sucede con diferentes rubros en el mundo: “Por ejemplo en Estados Unidos los bancos quieren volver a las oficinas, mientras que en Europa no”, comentó.

    De esta manera, los especialistas creen que se aceleró un proceso en el cual ni todo será remoto, ni todo será 100% presencial. La nueva realidad dependerá de cada sector, de la dinámica de la compañía y cómo puedan organizarse de acuerdo al tipo de trabajo.

    “Se percibe un retorno gradual en grupos con diferentes horarios, con más libertad para hacer un mix entre home office y presencial, dando una propuesta que el empleado valora”, comentó Farola.

    Vacancia y precios
    Sin dudas, esta nueva realidad impactó en precios, negociaciones y vacancia. Y todavía no hay perspectivas de cuándo el mercado se reacomodará.

    El nivel de vacancia es uno de los indicadores que más delatan el cambio. Desde Colliers detallaron que actualmente la vacancia es de 17%, unos 300.000 m2 distribuidos en CABA y la Zona Norte, incluyendo Avenida del Libertador, Panamericana y San Isidro.

    En Cushman coinciden en el aumento de la vacancia. “En Clase A corporativa aumentaron los espacios desocupados, tendencia que se había dato antes de la pandemia y que luego se duplicó. De 6.3% pasó a 12.7%”, detallaron.

    A pesar de eso, el inventario corporativo de las oficinas Clase A no se vio afectado en el precio, sino que se mantienen. Antes de marzo del 2020 el valor del m2 era de u$s27,70 y ahora es de u$s27,4 promedio, un cambio imperceptible.

    En donde si hubo modificaciones es en las negociaciones y acuerdos. Más allá de la cuarentena hubo algunas operaciones de alquiler, pocas y puntuales, pero con nuevas metodologías.

    “Los propietarios hoy son más flexibles en relación al precio de cierre de contratos con nuevos inquilinos. Realmente, es un cambio notable que los dueños sean más empáticos en la negociación con actuales o potenciales clientes, porque no era común en el sector”, comentó Querol.

    En Colliers llaman a las nuevas negociaciones como “rent-relies”, es decir, se buscan contratos de alquiler para “aliviar” el peso financiero y aggiornar el contrato a la realidad que se vive actualmente. “Hay algún descuento en el alquiler o devolución de m2, porque en muchas empresas este gasto es de los más fuertes, entonces se trata de surfear la ola y hay acuerdo entre partes”, comentó Farola.

    En cuanto a los precios, en Colliers también explicaron que los valores del sector son muy transparentes y no se ve una baja grande en los precios como uno imagina que sucedió.

    “Lo que vemos hoy es que se trata de capturar la posibilidad de negocios y llevar al interesado a la oficina. La pregunta que hacen los propietarios es ‘contame qué necesitás’. Y así cada empresa llega a un acuerdo”, comentó Farola.

    Búsqueda de nuevos espacios
    Otra tendencia que está surgiendo como consecuencia de la pandemia es un cambio de empresas a oficinas más chicas, porque saben que el 100% del personal no volverá a compartir los espacios de trabajo al mismo tiempo. Sin embargo, en esa búsqueda hay un “fly to quality”, es decir, se reducen metros pero buscan más categoría.

    “Estamos teniendo muchas consultas en zonas no céntricas, como el corredor Norte y Avenida del Liberador”, comentaron en Cushman. “También se observa el interés de los propietarios por ofrecer espacios que generen una mejor experiencia de trabajo, pensando en los empleados. No es fácil ser empresa y generar una cultura de trabajo alrededor del home office, sin lugar a dudas, la calidad de los productos subirá. Puede ser que se reduzca la cantidad de inventario por empresa, cambiará el ratio de ocupación por puesto y se pensarán los nuevos proyectos ofreciendo espacios más flexibles para los inquilinos”, explicó Querol.

    Fuente: Reporte Inmobiliario

  • MarketBeat de Oficinas | Buenos Aires, 1° trimestre 2021

    MarketBeat de Oficinas | Buenos Aires, 1° trimestre 2021

    Presentamos el informe trimestral con el panorama de oficinas clase A y los hechos que marcaron el primer trimestre de 2021.

  • Por pandemia, cayó la ocupación de oficinas premium en Buenos Aires

    Por pandemia, cayó la ocupación de oficinas premium en Buenos Aires

    La mayor liberación de espacio se dio en el Corredor Panamericana y en la zona de Catalinas.

    La ocupación de oficinas premium cayó en el primer trimestre del año, en la misma tendencia que el año pasado, debido al menor uso de los espacios de trabajo a causa de la pandemia, de acuerdo con un informe de una empresa de servicios inmobiliarios.

    “Si bien algunas empresas vuelven paulatinamente a la normalidad, en el comienzo de este año la superficie disponible continuó incrementándose”, señaló el informe de Cushman & Wakefield.

    El primer trimestre de 2021 mantuvo las tendencias del año anterior en el mercado de oficinas premium de Buenos Aires, donde las empresas vieron modificados sus niveles de actividad y el uso de los espacios de trabajo a causa de la pandemia.

    De este modo, la vacancia siguió en alza y alcanzó un 14,9% en el primer trimestre, con un incremento de 15% en comparación con el último trimestre del año pasado.

    La mayor superficie disponible en los submercados Corredor Panamericana (45.094 m2), Catalinas-Plaza Roma (43.299 m2) y Puerto Madero (33.974 m2).

    “La mayor liberación de espacio se dio en Corredor Panamericana y Catalinas-Plaza Roma con nuevas ofertas que permiten a las empresas ubicarse tanto en el centro como en el norte de la Ciudad. La demanda aún está a la espera de una coyuntura más estable que permita tomar decisiones”, puntualizó Lucas Desalvo, gerente de Investigación de Mercado de la compañía.

    El precio promedio de alquiler pedido para oficinas clase A durante este período fue de 26,9 u$s/m2, con una caída de 3,2% respecto del primer trimestre del año anterior.

    En cuanto al panorama futuro, la superficie actual en construcción de 206.682 m2 presentó demoras por el cese de actividad durante 2020 y los protocolos covid-19 que se implementaron en la industria de la construcción, y se espera que gran parte de esta superficie se entregue durante 2022 y 2023.

    Fuente: Ámbito Financiero

  • Nuevo servicio para empresas

    Nuevo servicio para empresas

    Atenta al contexto de restricciones cambiarias -que abre oportunidades de compra de activos de real estate, como ya sucedió años atrás-, Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, anunció el lanzamiento de un nuevo servicio: un plan desarrollado especialmente para aquellas compañías que necesitan resguardar el valor de sus pesos en un contexto de restricción cambiaria.

    “Brick Value es el nombre formal del plan que armamos luego de haber asesorado e implementado esta solución con importantes empresas. Se orienta a la compra de inmuebles corporativos, como una alternativa de inversión segura, discreta y confiable para aquellas empresas que, ante la imposibilidad de girar utilidades al exterior y comprar moneda extranjera, buscan diversificar su cartera, generar una renta o utilizar los inmuebles para uso propio”, indicó José Viñas, director de Brokerage de la firma.

    El nuevo servicio de Cushman & Wakefield ofrecerá planes ad hoc para inversión inmobiliaria y una cartera de oportunidades especialmente dirigidas para ese objetivo, señaló la empresa.

    Fuente: El Cronista