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  • Oficinas clase B: el mercado comenzó a activarse y bajó la vacancia

    Oficinas clase B: el mercado comenzó a activarse y bajó la vacancia

    En el tercer trimestre del año, bajó levemente la vacancia y se registraron movimientos positivos tras el período de mayor quietud.

    El mercado de oficinas clase B de Buenos Aires continúo en el tercer trimestre con un leve descenso en la vacancia, que llegó de este modo al 7%. Según nuestro último informe de este segmento un año atrás la vacancia estaba en 8%.

    La superficie alquilada durante este período fue de 14.625 m2. “Si bien refleja un descenso de 31,1% en comparación con el tercer trimestre de 2019, fue el mejor resultado en lo que va del año y mostró movimientos positivos en un mercado que empezó a activarse luego de unos primeros seis meses con pocas transacciones debido a las políticas restrictivas por el aislamiento social preventivo y obligatorio”, destacó nuestro Broker Juan Querol.

    ¿Dónde se encuentra la mayor cantidad de superficie disponible?

    “A diferencia de lo que ocurría en el trimestre anterior, esta vez la vacancia fue un tanto más elevada en el CBD (zona céntrica), con un 7,2%, que en el NON CBD (zona no céntrica), con un 6,5%. Puerto Madero cuenta con casi 29.000 m2 libres, en tanto que Microcentro y 9 de Julio superan los 15.000 m2. En el otro extremo, los submercados que presentan menor disponibilidad son Corredor Dardo Rocha con 1473 m2 y Libertador CABA con 3533 m2”, detalló Daniela Zutovsky, nuestra analista de Investigación de Mercado.

    El precio promedio de alquiler pedido es de US$ 20,1 mensuales por metro cuadrado. El submercado de Libertador GBA se mantiene como el de valor más alto desde el 2019, ahora en US$ 22,7, y Corredor Dardo Rocha registra el valor más bajo en US$ 16,9.

    El inventario total del mercado de oficinas clase B de Buenos Aires de 1.520.659 m2, mientras que la superficie en construcción y en proyecto alcanza los 98.800 m2.

    Fuente: Cushman & Wakefield

  • Inmuebles logísticos: ¿qué necesitan hoy las empresas y qué soluciones puede aportar el real estate?

    Inmuebles logísticos: ¿qué necesitan hoy las empresas y qué soluciones puede aportar el real estate?

    El último informe de Cushman & Wakefield permite conocer la dimensión del mercado de centros logísticos clase A en el Gran Buenos Aires.

    La pandemia y las medidas preventivas que se tomaron en estos últimos meses modificaron el modo en que se compran, venden y distribuyen los productos. A partir de esos cambios, las empresas que ocupan espacios logísticos pueden presentar distintos tipos de necesidades en base a su situación comercial y financiera, la evolución de mercado y sus contratos actuales de real estate.

    Para conocer más acerca de las diferentes situaciones que en estos tiempos atraviesan algunas organizaciones, José Viñas, director de Brokerage de Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, comenta: “En primer lugar se encuentran las compañías con necesidad de relocación o renovación de su contrato de alquiler. Para ellas, es importante conocer el tablero donde se mueven los jugadores y cómo están ubicadas las piezas actualmente”.

    Es importante que las empresas que necesitan relocarse o renovarse , conozcan la dimensión del mercado de centros logísticos clase A en el Gran Buenos Aires.

    ¿Qué aporta el real estate a las empresas que tienen cambios en su situación comercial?

    Debido a la situación comercial, las empresas podrían decidir ampliarse, achicarse o mantenerse. En los casos de ampliación o disminución de superficies, es muy probable que la compañía tenga que relocarse a otro depósito logístico. En los casos en los que deba mantenerse, y si su contrato está por vencer, es muy probable que decida renovar el alquiler.

    Para ambos casos- renovación o relocación, es importante dimensionar el mercado de centros logísticos del Gran Buenos Aires. El último informe elaborado por Cushman & Wakefield indica que el inventario total de centros logísticos clase A es de 2.210.000 m2, que se encuentran ubicados y distribuidos de la siguiente manera: 66% en Zona Norte, 31% en Zona Sur y 3% en Zona Oeste. Con respecto a la ocupación, el reporte indica que durante el primer semestre del año se registró una vacancia de 17,6%, levemente superior a la segunda mitad de 2019. Y, por último, el otro indicador importante a tener en cuenta a la hora de buscar un espacio o renovar el actual es el precio promedio de alquiler pedido, que actualmente es de US$ 5,60 mensuales por m2.

    Asimismo, las empresas deben analizar dónde se concentran los distintos rubros en cada zona. Así, en Zona Norte, 52% de los ocupantes son operadores logísticos, 20% son empresas de consumo masivo y 16% de retail. En Zona Sur, si bien también prevalecen mayoritariamente los operadores logísticos con 47%, la ecuación entre retail (34%) y consumo masivo (19%) se invierte. En el Oeste, 82% de la ocupación corresponde a retail y 18% a consumo masivo.

    Para renovarse o relocarse, las empresas deben tener en cuenta: dónde se encuentran distribuidos los centros logísticos clase A en el Gran Buenos Aires; qué vacancia tienen; cuál es su precio promedio de alquiler pedido; y dónde se concentran los distintos rubros en cada zona.

    “También están las empresas de retail o e-commerce que deben adecuar su portfolio inmobiliario para mejorar la distribución, reduciendo así costos de transporte y tiempos de entrega de los productos. Para ello debería analizarse la posibilidad de diversificar las tipologías de edificios logísticos adaptando las superficies según la cercanía a los centros urbanos”, explica Santiago Isern, broker senior de Cushman & Wakefield. Para esos casos, se sugiere contar con centros de almacenaje mayores a 25.000 m2 ubicados a más de 30 km de los centros urbanos, centros de distribución de entre 5000 y 13.000 m2 localizados a menos de 30 km de la ciudad y depósitos urbanos (o de última milla) de entre 2000 y 3000 m2 situados en áreas urbanas, para después llegar a los puntos de retiro.

    ¿Qué aporta el real estate a las posibles necesidades financieras?

    “Por último, también están los casos de las empresas que atraviesan necesidades financieras, ya sea porque necesitan efectivo o porque, debido a la restricción de adquisición de moneda extranjera, tienen excedente de pesos que buscan invertir”, explica Isern.

    Para estos últimos casos, desde Cushman & Wakefield aseguran que hay soluciones posibles a través del real estate. “Las que necesitan efectivo y poseen propiedades logísticas pueden realizar lo que se llama Sale & Leaseback, que consiste en vender su propiedad a un inversor que luego se la alquile a la misma empresa que la vendió por un plazo y precio pactado. Esto monetiza automáticamente a la empresa sin perder la posibilidad de ocupación de su activo. En tanto, las empresas que necesiten caja y no necesiten ocupar más sus activos, así sean plantas industriales en desuso, terrenos, etc, siempre tienen la posibilidad de venderlos. Por otra parte, las que cuentan con excedentes de pesos tienen la posibilidad de aprovechar la oportunidad para comprar activos de real estate: ya sea como inversión o para uso propio. De esa forma, se liberan de los pesos y los convierten automáticamente en un inmueble, que se valúa en dólares y que, si es para inversión, hasta genera una renta”, finaliza Viñas.

    Fuente: La Nación

  • Mercado de oficinas de Buenos Aires: vacancia baja y precio de alquiler más alto de Sudamérica

    Mercado de oficinas de Buenos Aires: vacancia baja y precio de alquiler más alto de Sudamérica

    Según el informe regional de oficinas del primer semestre de 2020 elaborado por Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, el mercado de oficinas de Buenos Aires mantiene una baja vacancia a pesar de la pandemia. Una tendencia que se opone a la realidad de altos precios que presenta la capital argentina.

    En cuanto a la vacancia, la delantera la lleva Río de Janeiro con 33,4%. En Buenos Aires cerró en  9%, con un incremento trimestral del 15,3%. “La primera mitad del 2020 en nuestro país estuvo afectada, casi en su totalidad, por la restricción a la circulación y el cierre temporal de la mayoría de las oficinas. Aún falta un tiempo para ver la reacción del mercado frente a la crisis”, explicó Daniela Zutovsky, analista de Investigación de Mercado de Cushman & Wakefield.

    En Lima no hubo cambios significativos y la vacancia fue de 14,7%, mientras la superficie disponible decreció 1% comparado con el primer trimestre del año. Bogotá experimentó un moderado aumento en la superficie disponible, y la vacancia cerró en 9%. En San Pablo, con un mercado estable, llegó a 18,2% en junio. A su vez en Santiago, donde la incertidumbre y la menor actividad del mercado en general afectaron el negocio, se registra el número más bajo, 4,7%.

    La absorción neta más elevada en los primeros seis meses de este 2020 la ostenta San Pablo con 58.534 m2. Buenos Aires, donde la demanda se mantuvo en pausa y a la espera de las futuras medidas políticas y económicas, ocupó el segundo lugar con 24.678 m2. Los 22.722 m2 de Bogotá la colocan en el tercer escalón, en tanto que cierran la lista Lima (16.919 m2), Río de Janeiro (7266 m2) y Santiago (1034 m2).

    Precios en el mercado de oficinas de Buenos Aires

    De esta manera, el precio de la renta de oficinas premium medido en dólares oficiales en Buenos Aires, que actualmente es de USD 28 m2/mes,  sigue siendo el más elevado de América del Sur.

    A bastante distancia le siguen en orden descendente Santiago de Chile con USD 21,2 m2/mes , Río de Janeiro con USD 17,7 m2/mes, Bogotá con USD 17,5 m2/mes, San Pablo con USD 17,1 m2/mes  y Lima con USD 16,4 m2/mes. Es importante tener en cuenta también que en Buenos Aires, las condiciones de entrega de las oficinas Clase A son mucho más completas que en otros países, proveyendo cielorraso suspendido, iluminación, piso técnico y aire acondicionado, entre otras cosas.

    “El precio promedio pedido de alquiler de oficinas Premium en Buenos Aires se ha mantenido estable desde el comienzo del año. Hasta el momento, la situación mundial provocada por la pandemia,  no ha tenido un impacto visible, en los  valores pedidos debido principalmente a la escasa demanda”  detalló José Viñas, Director de Brokerage de la compañía.

    La capital argentina, con un ratio de 68 metros cuadrados de oficinas por cada 1.000 habitantes, se mantiene en el último puesto en relación a las demás ciudades latinoamericanas. A Buenos Aires le siguen Lima con 152, Santiago con 209, Bogotá con 222, Río de Janeiro con 233 y en el puesto más alto San Pablo con 263.

    Si se pone la mira en lo que viene, la superficie actual en construcción en Buenos Aires incrementaría en 15,9% el inventario de oficinas clase A. Los 100.000 m2 esperados para este año podrían sufrir demoras debido a la inactividad en la industria que, al final del primer semestre, continuaba sin autorización por parte del gobierno. Por otra parte, la superficie en proyecto se mantiene estable en 645.695 m2 y es la mayor en la región, seguida por San Pablo y Bogotá.

    De acuerdo con el informe, si bien el mercado de oficinas de Buenos Aires todavía está sub ofertado, se ha observado que cuando los nuevos edificios son inaugurados se obtienen resultados positivos, ya que son arrendados en un gran porcentaje durante el proceso de construcción.

    Fuente: Prensa Real Estate

  • Cómo se están rediseñando las oficinas para la vuelta de los empleados

    Cómo se están rediseñando las oficinas para la vuelta de los empleados

    Las empresas toman medidas y modifican sus espacios para poder recibir a sus trabajadores.

    Separación de dos metros entre puestos de trabajo, salas de reunión con la mitad de las sillas, pasillos por los que se puede circular en un único sentido y acrílicos que dividen escritorios son algunas de las modificaciones que las empresas están implementando en las oficinas para poder recibir a sus empleados en la era del coronavirus.

    Aunque la mayor parte de las organizaciones estudia esquemas progresivos de regreso a las oficinas y muchas de ellas sostendrán parte del personal o del tiempo de trabajo en home office, los espacios están siendo preparados para responder a los protocolos sanitarios y garantizar la seguridad de los trabajadores.

    Para la mayor parte de los 145 directores de Recursos Humanos (75,7%) que respondieron una encuesta de Navent, dueña de los portales online Zonaprop y Bumeran, cuando se levante el aislamiento obligatorio la vuelta a la oficina no será inmediata, y algo más de la mitad (51,5%) consideró que las oficinas cambiarán. Un porcentaje mayor (67,7%) de los 123 desarrolladores e inmobiliarias consultados por el mismo relevamiento, acordó con que las oficinas cambiarán a partir del Covid-19.

    Además, el 55,6% de los especialistas en RR.HH. sostiene que se mantendrán las mismas oficinas que las empresas tuvieron siempre, el 34,7% entiende que contarán con menos oficinas, ya que la mayoría del personal trabajará desde su casa y/ o por turnos y un 9,9% indicó que se buscarán nuevos espacios de oficinas para distribuir al personal.

    En este sentido, “algunas organizaciones están evaluando llevar la oficina donde están los colaboradores”, señaló el arquitecto Daniel Stinchi, del estudio Kraftwelt, en un seminario organizado por Vistage, una asociación de CEO. “Si una parte de los empleados vienen de zona sur, y otra de zona norte, una opción es mantener una operación chica en Capital y abrir espacios de trabajo en esas zonas”, agregó.

    Por su parte, la consultora Paradigma les pidió a 117 empresas que calificaran con un puntaje entre 1 y 5 (siendo 1 “muy mal” y 5 “muy bien”) cómo estaban abordando la “vuelta a la oficina”. En lo que refiere a la estrategia y planificación, el promedio dio 3,8. Y, en cuanto a la ejecución, la valoración quedó en 3,6.

    Las empresas consultadas por Paradigma perciben como los aspectos más importantes y urgentes para la vuelta, establecer los protocolos de seguridad e higiene y definir la estrategia de regreso. Adaptar las oficinas no llega a considerarse de urgencia o importancia “alta”, al menos en promedio.

    Sin embargo, el rediseño del interior de las oficinas se está haciendo gradualmente. “Casi todas las grandes empresas ya se encuentran en el proceso de adaptación, más allá de que pocas estén en actividad”, cuenta Claudio Ubaldi, gerente de Operaciones del área de Facility y Property Management de la inmobiliaria corporativa Cushman y Wakefield. Estas adaptaciones no implican “hacer obra”, salvo en algunos casos. “En general, los mismos espacios son adaptables, es más una cuestión de forma de uso que de modificaciones. Los cambios apuntan a la incorporación de señalética, al distanciamiento y las separaciones. En la mayoría de los casos esto puede hacerse con las distribuciones existentes”, explica.

    La preparación tiene sentido porque, “a pesar de la eficiencia y operatividad que en muchos ámbitos demostró la implementación del trabajo remoto, la oficina seguirá siendo necesaria. Será el espacio desde donde la empresa construya su propia identidad, el corazón de la cultura de la empresa”, asegura Ana González Ferrero, directora de Project Management en la empresa de inversiones y desarrollos inmobiliarios, CBRE.

    Los cambios

    En la encuesta de Navent, los especialistas en RR.HH. plantearon que habrá que rediseñar los ingresos, las recepciones y los lugares comunes para mantener la distancia (56,4%) y que hay oficinas en las que se deberá hacer una redistribución para poder respetar la distancia recomendada (43,6%).

    Cushman y  Wakefield desarrolló e implementó, primero en sus propias oficinas y luego como servicio a sus clientes, el programa “2 metros en la oficina”. “Hay un manual de regreso que incluye preparar el edificio, preparar a los empleados y preparar los espacios de trabajo”, dice Ubaldi.

    Este último aspecto implica mantener la distancia social en las oficinas. “Es necesario definir qué puestos de trabajo se pueden utilizar y cuáles no y cuáles serán los espacios de circulación. Cuando la distancia no se puede mantener, aparecen los acrílicos”, describe. También se limita la capacidad de las salas de reunión y pasa lo mismo en las zonas generales.

    Entre los espacios que quedarán en desuso se encuentran los auditorios. “Aún después de la vacuna, no sé si se van a utilizar como se usaban antes. La tendencia es a dividir en salas de reuniones chicas o lugares para hacer video conferencias y videollamadas”, opinó Stinchi.

    Según Ubaldi, “la mayor parte de las cosas van a volver a ser como eran antes, pero el porcentaje de home office va a ser mucho mayor. Y en las obras a futuro se incorporará más la domótica para reducir los contactos”. La domótica en oficinas implica que se automatizan desde el encendido y apagado de luces, a la apertura y cierre de puertas, o la descarga de agua en inodoros y mingitorios.

    En el mismo sentido van las previsiones de CBRE: “Variará el mobiliario, su disposición, los materiales de los que están hechos y la utilización de la tecnología. Una de las medidas que se implementarán, tendrá que ver con la reconfiguración del espacio con el fin de lograr el distanciamiento apropiado y seguro entre las personas, rompiendo con lo que se conoce como benching o estaciones de trabajo en isla (escritorios alineados uno junto al otro), favoreciendo los esquemas abiertos”, describe González Ferrero.

    Las primeras en rediseñar sus espacios para las nuevas condiciones fueron las industrias esenciales. La panificadora Bimbo, por ejemplo, adecuó los comedores con separadores y redujo el número de comensales por mesa. También señalizó los pisos en los sectores comunes para mantener las distancias de seguridad recomendadas. Además, habilitaron vestuarios adicionales y sumaron transporte para el traslado del personal, no solo ampliando recorridos sino también utilizando micros más grandes para administrar la distancia social.

    “Bimbo cuenta con cinco plantas y la mayor parte de las oficinas se ubican en la Planta de San Fernando. Se tomaron medidas en todas las oficinas y plantas y, además, en los 15 centros de venta de todo el país”, cuenta Fernando Devesa, gerente de Personas de Bimbo Argentina.

    Aunque la mayor parte de los empleados de oficina de la compañía está ahora trabajando en forma remota, “ya tenemos ideado un protocolo que se activará en cuanto se vayan habilitando más actividades y se requiera volver”, señala Devesa. Entre las acciones planificadas, se encuentran la conformación de grupos de trabajo y la división de la asistencia por días. “Así evitaríamos que todos los colaboradores concurran el mismo día y habría menos circulación de personas al mismo tiempo en el mismo lugar”, dice.

    En las zonas de oficina, se señalizaron los escritorios para ubicar los puestos de trabajo y se incluyeron divisores. Además, en las salas de reuniones se indica con carteles la capacidad máxima de personas permitidas.

    En la productora audiovisual Torneos trabajan 750 empleados. En este momento, el 30% de la dotación lo hace desde la casa. “El resto están trabajando en equipos, limitando los tiempos para que no se superpongan”, explica Mariela Rodríguez, gerente de Talento.

    Las áreas de producción, un 40% de la plantilla, “hacen tareas similares a un trabajo de escritorio”, cuenta Rodríguez. Allí se establecieron distancias entre los puestos de trabajo. Tenemos escritorios móviles, no tanto escritorios propios, sino comunitarios, y eso facilitó bastante”, señala la ejecutiva.

    El resto del personal “trabaja en estudios, donde hay equipos que no se pueden mover. En ese caso, instalamos acrílicos especiales en todas las posiciones donde no se pudiera respetar la distancia mínima requerida”.

    La compañía estableció el uso obligatorio de barbijo y anteojos o máscaras. Según Rodríguez, todo se va evaluando “día a día”. Por eso realizan periódicamente reuniones virtuales con las distintas áreas y equipos de trabajo. “Queremos saber qué es lo mejor para su trabajo, y ellos nos han dado ideas”, dice.

    En cuanto al regreso a tiempo completo de los empleados a los lugares de trabajo, Rodríguez advierte sobre “la cuestión psicológica de ese regreso: no va a ser algo natural. Por eso tiene que ser bastante paulatino, como un reacomodamiento. Hay que volver a acostumbrarse a la oficina, conviviendo con la pandemia. Planeamos que sea de apoco, respetando los tiempos de cada persona”, asegura.

    Indra, una empresa tecnológica que tiene dos centros de producción de software, ya había iniciado antes de la pandemia un Plan de Transformación Cultural que abarcó también los espacios de trabajo, que “se fueron haciendo más abiertos y colaborativos con un mobiliario flexible y configurable”, cuenta Natalia Matteis, directora de Recursos Humanos.

    “Antes de la pandemia, habíamos decidido que la sede de Córdoba pasara a un esquema remoto casi en un 100% y conservar un espacio cómodo, moderno y más pequeño con áreas de integración para los equipos de trabajo que lo requieran”, agrega. “La pandemia aceleró este proceso que ya está implantado en su totalidad, y analizando los buenos resultados que tuvimos con el trabajo remoto, más el resultado de las encuestas al personal en donde la amplia mayoría optaría por mantener un esquema similar cuando se termine el aislamiento social preventivo y obligatorio, estamos evaluando hacer algo similar en la sede de Buenos Aires”, informa Matteis.

    Fuente: Clarín

  • ¿Cómo adaptar el diseño interior de las oficinas de forma inteligente y económica para una vuelta segura?

    ¿Cómo adaptar el diseño interior de las oficinas de forma inteligente y económica para una vuelta segura?

    La necesidad de establecer medidas preventivas para garantizar un espacio de trabajo seguro, demandará una reconfiguración de las locaciones para el momento en que las empresas decidan retomar las actividades presenciales en las oficinas.

    2 Metros en la Oficina (2MO) es un innovador programa elaborado por Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, para adaptar de la manera más práctica y económica posible el interior de los lugares de trabajo a los nuevos requerimientos, con medidas ya probadas en Estados Unidos, Australia y diversos países europeos para mantener dos metros de distancia entre usuarios, facilitar la higiene y minimizar los puntos de contacto.

    «El factor principal de esta adecuación es preservar la distancia social, señalada por los expertos de manera unánime como primordial a la hora de evitar la circulación del virus. La propuesta es intervenir en tres áreas: puestos de trabajo, layout (configuración general de la planta) y reglas claras. Creemos que la clave está en cambiar los patrones de conducta a través de un diseño inteligente; realizar cambios incrementales en el espacio de trabajo, y ofrecer una solución sustentable y customizable», indicó Valeria Hecht, Gerente del área de Project Management de la compañía.

    Su implementación se centra en una nueva disposición, con la distancia adecuada de los puestos de trabajo y la señalización del piso para obtener una circulación correcta, además de la colocación de dispositivos de separación para seguridad e higiene donde sean necesarios, estaciones de sanitización y la utilización de un mantel de papel individual de recambio diario.

    Más allá de estos criterios generales, cada empresa deberá evaluar su situación particular para realizar las modificaciones necesarias, siempre teniendo en cuenta que el objetivo principal es lograr un espacio de trabajo seguro y con ello, el bienestar de las personas. Es imprescindible concientizar a los líderes y colaboradores acerca de la importancia de respetar estos principios para que, cuando llegue el momento de volver a los espacios de trabajo, se lleve adelante de forma exitosa.

    6 principios básicos para volver a la oficina

    – Sentirse bienvenido a la oficina pero actuar siempre de manera responsable.
    – Seguir las reglas y las indicaciones.
    – Mantenerse a dos metros de los demás.
    – Caminar por la oficina en el sentido de las agujas del reloj siempre y en todos lados.
    – Entrar y salir de las salas de reuniones como se indica.
    – Reemplazar el mantel individual de forma diaria y dejar el escritorio limpio.

    Fuente: Arquimaster

  • Crece la oferta de centros logísticos y caen los precios

    Crece la oferta de centros logísticos y caen los precios

    La Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) llevó a cabo su quinto desayuno del año, en el que especialistas del sector compartieron sus análisis y expectativas del mercado de depósitos premium.

    Con la moderación de Alejandro Leiras, director de Capacitación de ARLOG, disertaron Alejandro Badino, gerente general de Colliers International Argentina; José Ignacio Viñas, director de Brokerage de Cushman & Wakefield, y Eduardo Munitz, gerente Comercial Real Estate de Andreani Desarrollos Inmobiliarios.

    Badino se refirió al estudio que realiza Colliers en el que analiza los movimientos de la oferta, la demanda y los precios de los centros logísticos durante el primer semestre del 2020. En este sentido señaló que “el inventario continúa con un total de 1.905.332 metros cuadrados, siendo este fenómeno contrario al comportamiento observado desde el 2018, que evidenciaba un continuo crecimiento del inventario. En el último año creció sólo un 4 por ciento versus el anterior, que había tenido un crecimiento del 11 por ciento”.

    La disponibilidad de superficie en alquiler, según el especialista, es de 307.775 metros cuadrados, un 47 por ciento mayor que el período previo, ubicándose la tasa de vacancia en 16 por ciento, con un aumento de 5 puntos porcentuales con respecto al segundo semestre del año pasado. Esta tasa de vacancia aumentó un 27 por ciento desde el último semestre, cuando había registrado un 12 por ciento. Con relación a los precios, el gerente de Colliers indicó que durante el primer semestre, el valor de Asking Rent del mercado promedió los 5,08 dólares por metro cuadrado. “Se percibe una continuidad del descenso generalizado de los precios, de un 9 por ciento con respecto al período anterior y del 13 por ciento interanual, evidenciando una baja de valores desde el 2018”, sostuvo.

    En cuanto a la demanda durante el período analizado, la absorción mostró valores netos negativos de 98.518 metros cuadrados y no se registró el ingreso de nuevos metros cuadrados, fenómeno contrario a la tendencia observada desde el 2018. En el primer semestre del año pasado, había sido positiva, con 71.741 metros cuadrados.

    A modo de conclusión expresó: “El resultado que nos muestra nuestro mercado tiene que ver más con la problemática argentina que con la pandemia en sí. El incremento de la vacancia y la disminución de precios no resultan una sorpresa, pero es esperable un cambio de tendencia en el mercado, al menos en el comportamiento de los centros logísticos, una vez superada esta compleja etapa que golpeó fuertemente a todos los sectores”.

    El impacto de la pandemia

    Luego fue el turno de Viñas, quien aludió a la encuesta realizada por Cushman & Wakefield entre unas 50.000 personas en todo el mundo. El relevamiento asegura que las experiencias vividas antes y durante la pandemia dejaron algunas lecciones y proyecciones importantes. Entre ellas: se puede ser productivo desde cualquier lugar; se impone la flexibilidad laboral, y que las oficinas serán parte del nuevo ecosistema. El lugar de trabajo incluirá varias ubicaciones y experiencias que fomentarán la cultura, la productividad y el bienestar.

    Por otra parte, el informe señaló nuevos requerimientos que deberán tener en cuenta las empresas en este contexto. Entre ellas, la reducción de las superficies que ocupan, porque muchos de los empleados van a trabajar home office o serán rotativos. Además, indicó que los propietarios deben analizar la ubicación de las empresas inquilinas dentro de los edificios.

    Otros puntos que mencionó son la adaptabilidad de los edificios y la tecnología para que quienes no están en la oficina se enteren de lo que ocurre dentro de ella. También destacó la importancia de focalizarse en la experiencia del inquilino: “No sólo necesita un espacio para trabajar sino también contar con un auditorio, comedor, programas de bienestar y una infraestructura segura de cara a la pandemia”.

    También se refirió a la necesidad de facilitar la movilidad de los ocupantes: “Ahora se trata de reducir al máximo el transporte público, así que se deben requerir espacios para guardar vehículos privados, bicicletas y motos, además de ofrecer servicios de chárter para los empleados”.

    Para finalizar el encuentro virtual, Munitz se explayó sobre cómo afectó la pandemia la demanda de infraestructura y cómo modificó la logística. “La cuarentena obligó a muchas empresas a cambiar su forma de trabajo, lo que representó una oportunidad para los centros logísticos. Muchas empresas que no tenían desarrollado el canal digital de venta entendieron que debían alinearse, y esto generó consultas por la oferta de nuestro centro logístico. Debimos ser flexibles y dinámicos, y lidiar con las realidades de cada provincia. Lo que termino sucediendo es que el volumen explotó”.

    De acuerdo con su visión, la logística se transformó en un ámbito sumamente desafiante: “Hay una revalorización de todo este proceso y un crecimiento de todos sus actores. La logística se convirtió en un proceso clave para la comercialización de productos. Se viene un nuevo modelo de almacén, ya que los grandes demandantes de muchos metros ya no se van a concentrar en un solo lugar”.

    En virtud de esos cambios, de acuerdo con el ejecutivo, la capacidad de adaptación es clave. “Ahora nos estamos vinculando con concentradores de tierras, red de parques y que todos tengamos una posibilidad cierta de seguir sosteniendo el negocio con menores costos”, concluyó el directivo de Andreani.

    Fuente: Énfasis Logística

  • Oficinas: incertidumbre, bajas de los alquileres y nuevos proyectos

    Oficinas: incertidumbre, bajas de los alquileres y nuevos proyectos

    El escenario del mercado de oficinas está atravesando un momento de profundos cambios producto de la irrupción del coronavirus. La distancia social, el trabajo remoto y las nuevas normas sanitarias para prevenir el contagio de la enfermedad obligaron no solo a repensar el futuro sino que, en muchos casos, modificó el presente, trayendo consigo desde reducción de metros cuadrados hasta un cambio de paradigma. 

    En este contexto, las certezas sobre el futuro del negocio se desvanecen. De todas formas, surgen nuevos proyectos. Esta semana, la desarrolladora Raghsa anunció la construcción de un edificio corporativo de alta gama que demandará US$55 millones en su construcción, monto al que hay que sumarle el valor de la tierra. El desarrollo, ubicado en Nuñez -en la manzana lindera a la recientemente torre inaugurada Centro Empresarial del Libertador- tendrá 50.000 m2 totales de los cuales 23.000 serán rentables, además de 284 cocheras y un edificio anexo para estacionamiento con 163 más. Otra de las nuevas obras corporativas en danza es Nomada, el edificio que se construirá en Santa Fe y Juan B. Justo. Una apuesta que impulsará a “Palermo” al sector de oficinas clase A.

    Los anuncios de nuevos emprendimientos fueron una sorpresa para el mercado en el que se esperan algunas de las transformaciones. Mercedes Pagliettini, broker senior de Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, explica que entre los cambios, “tanto en el espacio de trabajo como en las áreas públicas de los edificios primarán rigurosas medidas de distanciamiento social, cuidados e higiene que modificarán el día a día”.

    Los brokers inmobiliarios del mercado corporativo insisten en que no quieren hablar de un nuevo mercado y que, este sector es un termómetro de la economía argentina. Es decir, no pueden escapar a la crisis, lo que, tal vez explica porque desde 2018, el mercado de oficinas porteño viene mostrando un incremento de la tasa de vacancia. “Esta tendencia se profundizó aún más con la llegada de la cuarentena y la superficie vacía promedió el 11,18%, lo que representa un incremento del 1,6% en comparación con el primer trimestre del año. La oferta de metros en alquiler creció un 17% en relación con el trimestre anterior representando unos 204.366 m². El 48% de esta superficie se encuentra distribuida entre el submercado de Puerto Madero con 56.369 m² y el Norte del Gran Buenos Aires con 42.061 m²”, detalla Juan Manuel Farola, Gerente división oficinas de Colliers International.

    La disminución en la absorción de metros cuadrados es otro de los temas de la agenda actual. Nicolás Ferrero, experto en costos de CBRE, reconoce que la irrupción del home office como modalidad de trabajo le posibilitó a muchas empresas reducir sus instalaciones existentes. “La nueva coyuntura permite comenzar a definir un nuevo paradigma de oficinas. Es allí donde ingresa el modelo de trabajo híbrido, donde parte de la tarea se realiza en el hogar y otra, en la oficina. Esto, sin dudas, se traducirá en una reducción de metros cuadrados”, explica el especialista. En la misma línea, Pablo Papadópulos, gerente de la División Oficinas de L.J. Ramos, comenta que “las empresas que ocupan mayor superficie han comenzado a analizar el mercado para tomar decisiones dentro de algunos meses. Esto se resolverá según la evolución, la apertura pospandemia y los costos de mudanza”.

    El achicamiento del mercado trasciende a los casos de las empresas que se achican en espacio físico por el potencial del home office. “Hay algunas empresas que directamente decidieron cerrar sus oficinas o consolidar varios sites en una sola ubicación”, comenta Pagliettini, de Cushman.

    Pero como en toda crisis, también se generan oportunidades. Esto significa que hay empresas que se preparan para aprovechar la mayor oferta de espacios y la flexibilidad a la hora de negociar para poder dar un paso adelante y crecer en su plan de desarrollo comercial. “Algo que, indudablemente, no hubiesen podido hacer en el contexto prepandemia”, aclara Pagliettini.

    Matías Celasco Correa, research manager de CBRE adelanta que cuando la economía vuelva a reactivarse habrá empresas que mudarán sus oficinas A/B hacia complejos A+. “Esto deriva del mínimo diferencial que se puede encontrar entre las rentas “performing” de Clase A/B y la caída de los “asking” price en la clase A+”, justifica.

    Las negociaciones

    Algunos especialistas sostienen que, en la actualidad, las renegociaciones de los contratos de los alquileres son más flexibles y que, tanto propietarios como inquilinos, buscan puntos de acuerdo. “Cuando hablamos de renegociaciones hay que resaltar que, en general, los propietarios se han mostrado empáticos ante esta situación. Por ejemplo, observamos en estas últimas semanas que muchos locatarios son más flexibles con aquellas industrias que se han visto más perjudicadas; en particular, el turismo”, dice Pagliettini.

    En números concretos, Papadópulos habla de renegociaciones de quitas en los valores de los alquileres de entre 10 y 25 por ciento por plazos de entre dos y tres meses. De cara a futuro, con la retracción de la demanda de alquiler se espera una baja de al menos 10% en los precios de alquiler y, en lo referente a los valores de venta, dependerá de la necesidad de los vendedores.

    Fernando Novoa Uriarte, socio y director de Transaction Management de Newmark Knight Frank, plantea una mirada diferente y hace una diferenciación con las oficinas clase A. “Los mejores edificios del mercado tienen un piso y los propietarios -por el momento- no están dispuestos a perforarlo, entendiendo que este escenario es algo coyuntural de corto plazo y que el stock de oficinas clase A de Buenos Aires es un mercado reducido. Igual, hay que aclarar que hay submercados que se defienden mejor que otros como Catalinas o corredor Norte de la ciudad de Buenos Aires”, comenta.

    En los tiempos prepandemia, las empresas reconocían a las áreas comunes y de esparcimiento (así como los amenities de los edificios) como puntos fuertes y claves a la hora de decidir dónde instalar sus oficinas. Hoy, en cambio, el valor agregado se medirá por la posibilidad de brindarle a sus empleados locaciones espaciosas en ubicaciones próximas a sus hogares. Por eso, las oficinas satélites serán claves en la estrategia de descentralización de las empresas. Se trata de espacios complementarios de menor categoría que las corporativas. Es decir, “no son triple A sino oficinas clase B: en general, plantas de más de 500 m2 con muy buena conectividad, abiertas, con una densidad cómoda y buena accesibilidad. En definitiva, son espacios que les insumirán a las empresas menores costos del que tienen actualmente”, explica Mariana Stange, asesora del mercado corporativo inmobiliario. Para la especialista, la situación cambió con la pandemia porque si antes el distanciamiento normal era de entre seis y ocho metros cuadrados por persona en el área de trabajo ahora ya se está hablando de entre 12 y 16 metros cuadrados. “En números, la nueva realidad obligaría a las empresas a duplicar sus superficies a un costo de oficinas triple A. Por eso, lo que están haciendo es tener en cuenta que una parte de sus empleados quedará en home office, otra va a una oficina satélite a un costo de alquiler que rondará entre los US$15 y los US$20 por metro cuadrado -y ya no, los US$28 o US$35 que exigía una oficina triple A-. Igual, muchas van a conservar la oficina central, pero armando puestos más espaciados”, señala.

    Otro de los efectos que dejará la pandemia en el mercado corporativo será la migración de las empresas. Es decir, muchas firmas, que hoy ocupan oficinas de clase A, buscarán reubicarse en escenarios más económicos, como pueden ser algunos barrios de la ciudad de Buenos Aires. “Los inmuebles que recibirán esta migración serán los que estén en buen estado de mantenimiento, aptos en la prestación de servicios y que tengan un bajo nivel de gastos”, detalla Papadópulos y agrega que solo unos pocos edificios serán favorecidos por el movimiento de empresas. “Entre los que ganarán metros, están los que alojan firmas tecnológicas y las compañías que prestan servicios al exterior; mientras que las consultoras y las empresas vinculadas con el petróleo buscarán reducir costos”.

    Qué pasará con los precios de los alquileres merece un análisis aparte. Al término del segundo trimestre del año los valores de alquileres de las oficinas triple A o A+ -según el último informe de la firma Colliers International- disminuyeron levemente, alcanzando un promedio de US$25,29; es decir, un 3,9 por ciento menos que el primer trimestre del año. “Una de las zonas más afectadas por la caída de precios fue Catalinas. Allí el promedio del metro cuadrado en alquiler disminuyó US$3, ubicándose actualmente en US$30,19. La contracara del sector la mostró Plaza Roma, donde el m2 aumentó casi US$1 por metro cuadrado alcanzando un promedio de US$30,23”, sostiene Farola.

    En la oferta clase B, los valores promedio de los alquileres son notablemente más bajos. “Se sitúan en alrededor de los US$16 por metro cuadrado”, detalla Manrique Mom, responsable de la división Oficinas del grupo Adrián Mercado.

    Respecto a las zonas, Celasco Correa adelanta que no cree que existan sectores que vayan a ganar cotización sino, más bien, en el mejor de los casos, experimentarán menor impacto. Entre las áreas de la ciudad más perjudicadas por la cuarentena se destacan las del centro porteño, el micro y el macrocentro por contar con edificios más viejos y con menor mantenimiento que los que se encuentran en los ejes principales. “Las oficinas B que, en su mayoría se encuentra en esta zona, los valores se han reducido entre un 20% y un 40% en promedio”, dice Mom y anticipa cambios, reformas y reconversiones. “Muchos edificios clase B en el centro serán reciclados y adaptados en viviendas de calidad y multiuso para nuevas generaciones que requieren vivir cerca del trabajo”, adelanta el broker. Sobre el tema, Novoa Uriarte agrega que la Panamericana y Puerto Madero son otros de los polos impactados por la ” nueva normalidad”.

    Fuente: La Nación

  • Las empresas ya invierten para reconvertir sus oficinas bajo formatos post pandemia

    Las empresas ya invierten para reconvertir sus oficinas bajo formatos post pandemia

    Las corporaciones incorporarán mayor cantidad de espacios pero más pequeños y modificarán las tecnologías actuales. Los costos para los segmentos básicos y medios van desde los USD732,40 a los USD1.491,50 el metro cuadrado.

    La necesidad de establecer medidas preventivas para garantizar un espacio de trabajo seguro, demandará una reconfiguración de las locaciones para el momento en que las empresas decidan retomar las actividades presenciales en las oficinas.

    En ese contexto, compañías de diferentes rubros y tamaños ya están elaborando un presupuesto para encarar la reconversión.

    CBRE, compañía global especializada en real estate corporativo, elaboró una guía de costos que contempla los precios de acondicionamiento de los futuros espacios corporativos. Los costos cubiertos incluyen honorarios, construcción interiorista, instalaciones, mudanzas, mobiliario y diseños.

    En Buenos Aires, se observa una ligera caída en los precios para las opciones de diseño y equipamiento básico y medio: los costos van desde USD732,40 a los USD1.491,50 el metro cuadrado. En el caso de las oficinas premium, los valores han ido creciendo en los últimos años ya que estos clientes se inclinan por las últimas tendencias y mobiliario de alta gama. El promedio aquí alcanza los USD2.592 por metro cuadrado.

    En el contexto actual de aislamiento, el efecto Covid-19 sobre los precios aún no es mensurable, pero, en cuanto finalice este período, se espera un severo aumento con ajuste por inflación, indica en CBRE.

    “El mayor impacto de esta situación sobre los proyectos es, obviamente, el retraso de más de casi 150 días. En el mediano plazo se anticipa que la reactivación de la construcción será más lenta, hasta que los proyectos puedan recuperar toda su capacidad operacional, con procesos de ingreso más exhaustivos para las personas y un menor número de trabajadores en el lugar al mismo tiempo. Sin embargo, no se han observado efectos de la pandemia sobre los procesos de diseño gracias a que las empresas han adoptado rápidamente la metodología remota”, asegura la compañía.

    Con respecto a los cambios que se darán en el uso de la tecnología, destacan que en el corto plazo los teléfonos clásicos y los controles de acceso a través de huellas dactilares serán sustituidos por otros métodos que impliquen un menor contacto. “Por otro lado, y a mediano plazo, las empresas están evaluando implementar soluciones de reserva de estaciones de trabajo y salas remotas”, afirma Ana González Ferrero, directora de Project Management CBRE.

    A raíz de este contexto, se ha visto una tendencia entre las empresas a reducir sus instalaciones existentes, pasando a un modelo de trabajo híbrido de la oficina en casa y la oficina empresarial, que permitiría una reducción de metros cuadrados. “Sumado a esto, es posible que si se produce una devaluación del peso argentino (teniendo en cuenta que los costos de construcción se cotizan en pesos y los presupuestos de proyectos en dólares), se genere una oportunidad para hacer mejoras de capital que las empresas puedan querer aprovechar en el corto plazo”, afirma Nicolás Ferrero, Cost Expert CBRE.

    Adecuación

    En ese contexto, la empresa Cushman & Wakefield, elaboró el programa 2 Metros en la Oficina (2MO), para adaptar de la manera más práctica y económica posible el interior de los lugares de trabajo a los nuevos requerimientos, con medidas ya probadas en Estados Unidos, Australia y diversos países europeos.

    “El factor principal de esta adecuación es preservar la distancia social, señalada por los expertos de manera unánime como primordial a la hora de evitar la circulación del virus. La propuesta es intervenir en tres áreas: puestos de trabajo, layout (configuración general de la planta) y reglas claras. Creemos que la clave está en cambiar los patrones de conducta a través de un diseño inteligente; realizar cambios incrementales en el espacio de trabajo, y ofrecer una solución sustentable y customizable” indicó Valeria Hecht, Gerente del área de Project Management de la compañía.

    Fuente: BAE Negocios

  • Contratos en pesos para las oficinas de menor categoría

    Contratos en pesos para las oficinas de menor categoría

    Las estrategias del mercado corporativo para adaptarse a la crisis del Covid-19. Precios y niveles de vacancia por zonas.

    El confinamiento social obligatorio implica una serie de trabas para el funcionamiento del mercado de oficinas. Según la fase, hubo periodos en los que las mudanzas no estaban habilitadas; las inmobiliarias, cerradas y las visitas a propiedades, suspendidas. A esto hay que sumarle las consecuencias de la crisis económicas sobre cada empresa en particular, que provoca que algunas estén en peligro de extinción y otras con necesidades de relocalizarse en un espacio más reducido.

    En opinión de José Viñas, director de Brokerage de Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, “en el contexto actual se presentaron nuevas incógnitas en el mercado para los propietarios e inquilinos. Debido al impacto que la pandemia tuvo en los negocios de cada empresa, los inquilinos todavía están evaluando su magnitud en sus propios negocios. Este análisis los puede llevar a definir nuevos requerimientos inmobiliarios en el corto y largo plazo. Los propietarios, a su vez, están teniendo que tomar decisiones en la relación con sus inquilinos mientras las oficinas no están ocupadas. Por su parte, a largo plazo deberán decidir cómo reaccionar a los potenciales requerimientos de los ocupantes de sus edificios”.

    En su relevamiento del segundo trimestre de 2020, la firma identificó una demanda que “se mantuvo en pausa y a la espera de las futuras medidas políticas y económicas”. Según los especialistas, predominan las renovaciones y renegociaciones con una sólida actitud de las partes de acercar posiciones. “Si existe una dificultad financiera en los inquilinos, los propietarios suelen ser empáticos y priorizar la relación más allá del plazo de alquiler actual”, aseguran.

    Esto es particularmente notable en las oficinas categoría B y B Plus, en donde las operaciones se están concretando, en muchos casos, en moneda local. Manrique Mom, Responsable de la División Oficinas de Adrián Mercado, explica: Se está observando un nuevo fenómeno en las oficinas B; estamos haciendo cierres en pesos. Esto es incipiente y sucede especialmente en oficinas de profesionales, pequeñas empresas de servicios en zonas como Microcentro, Avenida Belgrano y Congreso”.

    El inventario total del mercado de oficinas clase B de Buenos Aires es de 1.450.495 m2, mientras que la superficie en construcción y en proyecto alcanza los 98.800 m2, indica el reporte de C&W, el cual además, identifica valores estables con respecto al trimestre anterior. “Con respecto al precio promedio de alquiler pedido, este se mantiene alrededor de los US$ 20,4 mensuales por metro cuadrado, con valores levemente superiores en la zona no céntrica. El submercado de Libertador GBA se mantiene con el precio más alto desde 2019, en US$ 22,6; y Corredor Dardo Rocha registra el valor más bajo, en US$ 16,8”, puntualizó Juan Querol, broker de la firma. En tanto, según los registros de Adrián Mercado, el valor promedio publicado en CABA se ubica entre 14 y 16 dólares el metro cuadrado; mientras que el de cierre está entre 10 y 12 dólares el m2.

    En cuanto al espacio disponible en la categoría B, “la vacancia es algo más alta en la zona no céntrica -con 7,9%- que en la zona céntrica -con 7,6%-. La nómina desubmercados con mayor vacancia la encabeza Puerto Madero, con 14%; seguido por Libertador GBA, que registra 12,2%. En el otro extremo, las vacancias más bajas se presentan en Corredor Dardo Rocha, con 2,7%; y Centro Sur, con 3,9%”, indicó Daniela Zutovsky, analista de Investigación de Mercado de C&W.

    Oficinas premium

    La vacancia del mercado de oficinas clase A de Buenos Aires cerró el segundo trimestre en 9%, experimentando un incremento de 15,3% respecto del período anterior. Siguiendo la tendencia del primer trimestre, los submercados con mayor vacancia fueron Libertador CABA (27,6%), Puerto Madero (13,1%) y Nodo Panamericana-General Paz (11,3%). Asimismo el área céntrica concentra el 55,6% del total de superficie vacante.

    Sobre el precio promedio de alquiler, Lucas Desalvo, research manager de C&W, sostiene que se mantuvo prácticamente sin cambios, “ubicándose en US$ 30,3 el m2, sin reflejar todavía ningún impacto derivado de la situación mundial a raíz de la pandemia”. El promedio de la zona céntrica fue 8,3% superior al de la zona no céntrica.

    De Salvo hace una aclaración. “Nosotros -en realidad todas las compañías de este tipo- hacemos análisis sobre los valores pedidos (o asking price) y, en este sentido, todavía no se ven movimientos en los precios de publicación, por lo que siguen bastante estables”.

    Para el analista, aún es demasiado pronto para evaluar el impacto de la pandemia en la tendencia de precios de cierre. Entre otras cosas, hay que tomar en cuenta la situación del rubro al que pertenecen las empresas que están renegociando sus contratos. “No es lo mismo una de turismo que una de tecnología”, sintetiza.

    Fuente: Clarin

  • Coronavirus: Cómo serán las oficinas de la nueva normalidad

    Coronavirus: Cómo serán las oficinas de la nueva normalidad

    La experiencia internacional para hacer más segura la vuelta al trabajo en oficinas ya se aplica en la Argentina. Detalles de la estategia de las empresas de trabajo colaborativo.

    Hace tres meses, en el mundo comenzó un experimento masivo sobre cómo será la vuelta al trabajo en el contexto de la nueva normalidad. La apuesta es rescatar el sistema de oficinas centrales que podría poner en peligro el distanciamiento social necesarios hoy en día.

    Como las curvas de contagio deCOVID-19 empezaron a aplanarse en muchos países, ya se han reabierto espacios de oficinas con distintos métodos de prevención. Desde mayo pasado, la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield asegura que ayudó a casi mil organizaciones con más de un millón de empleados a volver al trabajo en China.

    En la consultora aseguran que, si bien el trabajo remoto “ha demostrado ser sorprendentemente efectivo para muchos”, las encuestas muestran que los empleados extrañan la interacción cara a cara.

    Entre las principales medidas que se tomaron figuran el distanciamiento profesional, la limpieza e higiene y lo que se ha dado en llamar: la señalización conductual. Justamente, los expertos internacionales coinciden en que la clave está en poner más énfasis en el movimiento de los oficinistas en el lugar de trabajo.

    La firma de alquiler de espacios compartidos, analizó la experiencia recabada en China, donde cuenta con más de 100 edificios, y la usó de referencia para aplicar lo aprendido en los otros 38 países en los que tiene presencia.

    En Asia, las oficinas fueron equipadas con sistemas de HVAC (Heating, Ventilation and Air Conditioning), un método de climatización que garantiza temperatura, humedad y aire puro. “El objetivo es que el aire fluya constantemente e incluso ayude a eliminar las impurezas, permitiendo brindar un entorno de seguridad”, explican.

    WeWork, la firma que ofrece espacios de trabajo colaborativo para empresas emergentes y de servicios en todo el mundo, está generando una transformación de los espacios de trabajo para un regreso seguro a la “nueva normalidad”. La empresa internacional implementó un conjunto de medidas y acciones para crear ambientes seguros y limpios en todas sus sedes, inclusive en la Argentina.

    En el caso de las oficinas de Argentina, La firma reforzó la sanitización con rutinas de limpieza en áreas de alto tránsito y utilizando los sistemas de climatización en horarios extendidos para proveer aire más fresco y limpio.

    Por otro lado, se rediseñó la distribución de salas de reuniones y áreas comunes para mantener una distancia sana, además de proveer de gel antibacterial. Pero la clave es la señalización pensada estratégicamente para mantener la higiene personal y de los espacios.

    Sandeep Mathrani, CEO de WeWork, comentó que la firma está ocupada en aggiornar su modelo de ofertas flexibles para atraer a grandes clientes con visión a largo plazo. Su nuevo objetivo es ofrecer contratos por el que las empresas no tengan que sufrir las desventajas de un modelo de arrendamiento fijo durante décadas.

    “En lugar de la clásica sede a la que todo el mundo tiene que ir, cada trabajador podrá ir a la oficina que tenga más cerca de su casa. Esto posibilitará que las compañías con muchos empleados puedan derivarlos a diversas oficinas en función, incluso, del barrio en el que vivan”, explicó el directivo.

    Para el directivo, este sistema permitirá que se mantenga el teletrabajo desde casa y posibilitará que los empleados asistan a algunas dependencias cercanas cuando lo necesiten. Modelos como el de WeWork reducirían tiempos en transporte y riesgos de contagio.

    Los expertos ven un futuro en el que el personal todavía vaya a las oficinas centrales para fines específicos o en días seleccionados, pero en el que se combinen esas visitas con el trabajo en otros lugares.

    La investigadora Global Workplace Analytics asegura que hasta el 30 por ciento de las personas continuarán trabajando desde casa varios días a la semana después de la pandemia. En el mundo, muchas estrategias de vuelta al trabajo han incluido disposiciones para que las empresas dividan a su personal en dos equipos que asistan a las oficinas alternadamente. Este comportamiento podría mantenerse en el futuro.

    A su vez, las empresas posiblemente tengan que desarrollar sistemas para administrar el lugar que ocupan las personas, dónde están, a qué hora, cuándo deben estar juntas y cuándo deben estar separadas. Esta idea de administración del movimiento se reflejará en todos los aspectos de las futuras oficina.

    El concepto Six Feet Office, por caso, implementado en la sede de Cushman & Wakefield en Amsterdam muestra que, además de la creación de más espacio, resultó fundamental el uso de nuevos lenguajes gráficos que sirvan para orientar y distanciar a las personas se mueven a través de ese espacio adicional.

    WeWork también se ha propuesto crear nuevas señales de comportamiento y orientación como parte de su estrategia de reocupación. Creen que darle a las personas señales simples sobre dónde deben caminar, pararse y sentarse ayudará a que los usuarios se sientan seguros y reducirá la ansiedad de poner en peligro a los demás..

    Al mismo tiempo, Cushman & Wakefield incluyó un uso mayor de la tecnología de sensores que rastrean dónde se congrega el personal. Esto podría usarse para alertar a las personas cuando los niveles de proximidad sean demasiado altos. Hasta ahora, estos dispositivos se usaron para compensar la subutilización del espacio pero se cree que podrían ser de mucha utilidad en la nueva normalidad.

    Fuente: Clarín