Tag: Novedades Covid-19

  • Centros logísticos: este segmento de mercado inmobiliario presenta datos alentadores y muchas oportunidades

    Centros logísticos: este segmento de mercado inmobiliario presenta datos alentadores y muchas oportunidades

    El descenso de la vacancia, quebrando una tendencia alcista de tres años, marca el inicio de la tan esperada recuperación pese a la pandemia.

    El primer semestre de 2021 trajo indicadores positivos para el mercado logístico de Buenos Aires, con una menor vacancia y buenas perspectivas originadas especialmente en la gravitación del e-commerce. Así lo indica el último informe de este sector, elaborado por nuestro Departamento de Investigación de Mercado

    Con una tasa de vacancia que descendió a 14,3%, es decir 4,47 puntos porcentuales por debajo en comparación con el semestre anterior, se provoca un quiebre en la tendencia alcista que venía registrando el sector desde fines de 2018. Se espera que este descenso continúe durante los próximos meses.

    “De esta forma, se inicia un proceso de recuperación de cara al segundo semestre del año, que en parte se fundamenta por el crecimiento del e-commerce dentro del escenario de pandemia y el cambio producido en los hábitos de consumo, los cuales se han volcado a los medios digitales”, señaló Lucas Desalvo,  nuestro Research Manager.

    “La etapa que atravesamos es, sin dudas, un momento propicio para invertir en depósitos y centros logísticos. En el estado actual del mercado, existen muchas oportunidades para refuncionalizar y convertir viejos galpones en depósitos de última milla, lo mismo que para mudarse si es necesario alquilar un nuevo espacio”, añadió Santiago Isern, del área de Brokerage Industrial.

    Oferta, demanda y precio

    La absorción neta durante el primer semestre fue de 154.373 m², como resultado de 5900 m² desocupados y 160.273 m² ocupados, mostrando un balance favorable para el sector y llegando, en tan solo seis meses, al máximo histórico alcanzado en 2017. Dentro de la superficie ocupada, se encuentran 60.048 m² de obras finalizadas que entraron al mercado con un 80% de su superficie prealquilada.

    De los metros contratados, el 64% se registró en el Triángulo de San Eduardo, volviendo a posicionar a este submercado con una vacancia de 9,1 %, valor similar al registrado antes del inicio de la pandemia, cuando algunas empresas de e-commerce y operadores logísticos migraron hacia zona Sur, lo que provocó una importante desocupación de superficie.

    En cuanto al precio de alquiler mensual unitario, el promedio total descendió levemente a USD 5.0/m² en el semestre, equivalentes al cierre de ese período a AR$ 505,9/m². Si bien el mercado, medido en dólares, lleva tres años con valores a la baja, se espera que la disminución en la tasa de vacancia genere una mejor posición de renegociación para los propietarios de centros logísticos ante la escasa oferta de grandes superficies, lo cual supone un proceso de recomposición en el valor pedido.

    Entre los indicadores económicos que afectan al sector, hay que prestar particular atención a tres de ellos por la incidencia directa que tienen en los ajustes de contratos: el dólar oficial aumentó un 38% en los últimos 12 meses; a su vez, el índice de la Cámara Argentina de la Construcción tuvo un resultado de 68% y el índice CEDOL/UTN, que mide el comportamiento del costo logístico sin transporte, se incrementó en un 41%, ambos resultados medidos anualmente.

    Superficie entregada y en proyecto

    Durante el primer semestre del año se entregaron 60.048 m2, compuestos por la ampliación del centro de distribución de Correo Argentino en el Triángulo de San Eduardo y la finalización de Lumina Pilar, en el submercado Ruta 8. Para la segunda parte del año resta el ingreso de 104.026 m2, superficie que en su mayoría se encontrará en el Submercado Oeste.

    En tanto, hay 697.655 m2 en proyecto, cuyo ingreso al mercado dependerá de la recomposición en la tasa de vacancia y de los precios. En caso de no contar con obras nuevas durante 2022 y quedar para ese año sin nuevo stock, el mercado interrumpiría una serie de más de 10 años de continuo crecimiento.

    Fuente: Cushman & Wakefield

  • Qué puede el real estate aprender de la pandemia

    Qué puede el real estate aprender de la pandemia

    Desde su inicio, el Covid modificó el mercado inmobiliario, planteó nuevos desafíos e impuso condiciones que no estaban en los planes de nadie. Cushman&Wakefield, puso su equipo a analizar las tendencias y elaboró un decálogo de aprendizajes de mucha utilidad.

    En primer lugar, la pandemia aceleró tendencias que ya se venían observando. Las restricciones de circulación y la obligación de permanecer en los hogares concentraron, en 2020, varios años de penetración de las ventas online y aceleraron otras tendencias como el trabajo remoto, los servicios de transmisión y el consumo de datos. Ciertos sectores inmobiliarios y geográficos se beneficiaron con estos cambios (por ejemplo, la logística industrial, los data centers, los mercados más competitivos en precio, y de bienes raíces suburbanos).

    En lo que hace a las oficinas, pese a las dificultades que enfrentaron, se vaticina una recuperación. Un enfoque de trabajo más ágil probablemente requiera menos espacio ocupado. Sin embargo, después de un año de recortes, los ocupantes comenzarán a tomar compromisos a más largo plazo y el volumen de actividad de alquileres se recuperará materialmente en la segunda mitad de este año.

    El modelo híbrido emerge como el modelo óptimo, ya que los estudios indican que la mayoría de las empresas no está pasando a un modelo 100 % remoto. Aunque no hay consenso sobre el equilibrio óptimo entre trabajo virtual y en la oficina, según los relevamientos realizados, tanto empleadores como colaboradores se inclinan por esquemas de entre dos y cuatro jornadas presenciales por semana.

    Herman Faigenbaum, director general de Cushman & Wakefield destaca que numerosos estudios concluyen que las oficinas seguirán siendo una parte importante de las estructuras y las estrategias de las organizaciones pospandemia ya que son una ventaja competitiva para promover la cultura de la empresa, para la retención de talento y el funcionamiento de los equipos de trabajo.

    Tanto en inmuebles logísticos como en oficinas corporativas, el concepto de premium se vuelve central a la hora de alquilar o conservar el activo inmobiliario en función de los beneficios operativos y los ahorros que generan, sumando una ventaja competitiva frente al mercado.

    El comercio minorista claramente ha sido desafiado; y la revitalización estará determinada por la posible adaptación a un tipo de oferta de retail muy centrado en la conveniencia, o enfocado en ofrecer una experiencia única, digna de conocer.

    Con la creciente conciencia sobre el cuidado de la salud, la demanda de espacios relacionados con la investigación y el desarrollo ha ido aumentando. En cuanto a los hoteles, perjudicados por las restricciones, pero una vez que estas disminuyan, la ocupación finalmente regresará.

    PRIORIDADES EN LA PLANIFICACION

    Hacer más foco en la flexibilidad. Por ejemplo, ocupar más espacios o reducirlos temporalmente, según sea necesario.

    Prepararse para un tipo de lugar de trabajo diferente. Se trata de encontrar la configuración óptima para que el espacio funcione como facilitador.

    Encontrar el equilibrio adecuado entre las preferencias de los colaboradores con los objetivos y los costos de la empresa.

    Construir y sostener la cultura en un modelo híbrido. Los nuevos modelos traen nuevos desafíos.

    Comprender las necesidades particulares de los colaboradores. Determinar cómo el espacio permite a las personas hacer su mejor esfuerzo y cuáles son los diferentes requisitos basados en diferencias mentales o físicas.

    Fuente: Áreas digital

  • Los 10 aprendizajes clave de la pandemia y sus implicancias para el Real Estate

    Los 10 aprendizajes clave de la pandemia y sus implicancias para el Real Estate

    La llegada del Covid-19 modificó ciertas características del mercado inmobiliario, planteó nuevos desafíos e impuso condiciones que no estaban en los planes de nadie a principios de 2020.

    El equipo de Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos, descubrió y analizó las principales tendencias y elaboró un decálogo de aprendizajes que seguramente tendrán gran impacto y alcance en los próximos años.

    1. El Covid-19 impactó de manera dispar en las propiedades. Dependiendo del sector inmobiliario, de la geografía, de la trayectoria del virus y de las políticas públicas ejecutadas, se observaron diferentes tipos de desempeño: más sólido en ciertos sectores, más débil en los demás y una diversidad de grados intermedios.
    2. La pandemia aceleró tendencias que ya se venían observando. Las restricciones de circulación y la obligación de permanecer en los hogares concentraron, en 2020, varios años de penetración de las ventas online y aceleraron otras tendencias como el trabajo remoto, los servicios de transmisión y el consumo de datos. Ciertos sectores inmobiliarios y geográficos se beneficiaron con estos cambios (por ejemplo, la logística industrial, los data centers, los mercados más competitivos en precio, y de bienes raíces suburbanos).
    3. Pese a un presente desafiante, el futuro de las oficinas tiene buenas perspectivas. La combinación de los impactos cíclicos (por ejemplo, la pérdida de puestos de trabajo) y los impactos estructurales (como la penetración del trabajo a distancia) afectó duramente a los indicadores de oferta y demanda en 2020. Herman Faigenbaum, Director General de Cushman & Wakefield destaca que numerosos estudios concluyen que las oficinas seguirán siendo una parte importante de las estructuras y las estrategias de las organizaciones pospandemia ya que son una ventaja competitiva para promover la cultura de la empresa, para la retención de talento y el funcionamiento de los equipos de trabajo.
    4. La oferta premium gana protagonismo. Tanto en inmuebles logísticos como en oficinas corporativas, el concepto de premium se vuelve central a la hora de alquilar o conservar el activo inmobiliario en función de los beneficios operativos y los ahorros que generan, sumando una ventaja competitiva frente al mercado.
    5. El modelo híbrido emerge como el modelo óptimo. Numerosos estudios indican que la mayoría de las empresas no está pasando a un modelo 100 % remoto. Aunque no hay consenso sobre el equilibrio óptimo entre trabajo virtual y en la oficina, según los relevamientos realizados, tanto empleadores como colaboradores se inclinan por esquemas de entre dos y cuatro jornadas presenciales por semana.
    6. Para los mercados de capital, esta crisis es distinta a la de 2008. A diferencia de la Gran Crisis Financiera, cuando el volumen y los valores de las ventas globales se desplomaron y permanecieron en niveles bajos por dos años, en esta etapa los mercados de capitales ya comenzaron a recuperarse. Los volúmenes de ventas en general han mejorado desde mayo de 2020 y los precios de los activos de alta calidad en general se mantienen firmes.
    7. Un objetivo cambiante implica cambiar el espacio. “Unir a las personas y empoderarlas para crear nuevas ideas, productos y relaciones es el objetivo de estar en el mismo lugar. Debido a que los objetivos de la oficina probablemente serán la colaboración, la conectividad, la socialización y la innovación, que son actividades difíciles de mantener en la modalidad de trabajo remoto, el espacio de la oficina se modificará para reflejar este cambio” asegura Faigenbaum.
    8. Surgirá un nuevo ecosistema de lugares de trabajo. En un contexto posterior a una pandemia, los empleadores continuarán ofreciendo una variedad de ubicaciones y de experiencias para propiciar la funcionalidad y el bienestar, y la atención se centrará en unir sin dificultades los distintos lugares de trabajo.
    9. Cinco dinámicas que impulsarán la cultura y los entornos laborales.

    • La determinación de la productividad a partir de saber en qué lugar las personas están en mejores condiciones de ofrecer su mayor rendimiento.
    • La innovación y la creatividad: unir a las personas en el entorno adecuado que apoye las nuevas ideas y el pensamiento innovador.
    • La cultura y la marca de la empresa apoyan y mantienen la cultura del trabajo a través del espacio físico y las formas en que las personas interactúan con él.
    • La satisfacción y la retención de los colaboradores: la flexibilidad y la confianza impulsan la retención de los colaboradores.
    • La estrategia de ubicación y construcción: las oficinas “satélite” ofrecen flexibilidad y tanto la ubicación de los edificios como sus diseños y sus propósitos son críticos.

    10. Cinco prioridades en la planificación estratégica del real estate y de la fuerza laboral.

    • Hacer más foco en la flexibilidad. Por ejemplo, ocupar más espacios o reducirlos temporalmente, según sea necesario.
    • Prepararse para un tipo de lugar de trabajo diferente. Ya no se trata solo de filas de escritorios, se trata encontrar la configuración óptima para que el espacio funcione como facilitador.
    •  Encontrar el equilibrio adecuado. No se trata solo de ofrecer flexibilidad a los colaboradores sobre cuándo, dónde y cómo trabajar, sino que se necesitará una planificación activa para equilibrar las preferencias de los colaboradores con los objetivos y los costos de la empresa.
    • Construir y sostener la cultura en un modelo híbrido. Los nuevos modelos traen nuevos desafíos.
    • Comprender las necesidades particulares de los colaboradores. Determinar cómo el espacio permite a las personas hacer su mejor esfuerzo y cuáles son los diferentes requisitos basados en diferencias mentales o físicas.

    ¿Qué significan estos aprendizajes para cada sector?

    Oficinas. La oficina enfrenta vientos en contra, pero se recuperará. 2021 será el año en que se solucione el impacto del trabajo remoto en las necesidades de ocupación. Un enfoque de trabajo más ágil probablemente requiera menos espacio ocupado. Sin embargo, después de un año de recortes, los ocupantes comenzarán a tomar compromisos a más largo plazo y el volumen de actividad de alquileres se recuperará materialmente en la segunda mitad de este año.
    Industria y logística. Se mantienen a toda marcha. Este sector ya venía con mucho dinamismo en 2020. Aunque ciertamente fue desafiado de alguna manera por la pandemia, de muchas otras formas esto lo impulsó y se espera que así continúe.
    Multifamily. Los edificios de departamentos de uso residencial, que se alquilan y que pertenecen a un solo propietario, cobran relevancia cuando el ciclo económico está en crisis y el acceso a financiamiento para viviendas se restringe; ya que fortalece la demanda de alquiler. Por eso hoy, este tipo de activo, se presenta como una opción muy atractiva para inversores en varios países de la región y del mundo.
    Data centers. Si los datos son el nuevo petróleo, los data centers son las refinerías. La demanda sigue siendo alta, con pocas señales de desaceleración en el corto plazo.
    Retail. El comercio minorista claramente ha sido desafiado; ver tiendas cerradas significa que no hay ventas. La revitalización estará determinada por la posible adaptación a un tipo de oferta de retail muy centrado en la conveniencia, o enfocado en ofrecer una experiencia única, digna de conocer.
    I+D y pharma. Con la creciente conciencia sobre el cuidado de la salud, la demanda de espacios relacionados con la investigación y el desarrollo ha ido aumentando.
    Hoteles. El rubro se vio perjudicado por las restricciones, pero una vez que estas disminuyan, la ocupación finalmente regresará. Los cambios estructurales, como el aumento de los ingresos y el tránsito hacia una economía basada en la experiencia, respaldan las perspectivas a largo plazo para el sector, amparadas en la falta de sustitutos virtuales del alojamiento en hoteles.
    Almacenamiento. Con el aumento de la urbanización, este sector parece estar sólido en función de los cambios demográficos. Por ejemplo, por las personas que alquilan por más tiempo antes de comprar una primera casa y necesitan más espacio de guardado, o por quienes se mudan a las ciudades e intercambian espacios habitables más grandes con viviendas urbanas más pequeñas y el uso de depósitos.

    Fuente: Cushman & Wakefield

  • Los lugares de trabajo serán un “Ecosistema” entre lo físico y lo virtual

    Los lugares de trabajo serán un “Ecosistema” entre lo físico y lo virtual

    Una encuesta realizada a alrededor de 50.000 personas en todo el mundo (*) determinó que ha cambiado el paradigma que define el lugar de trabajo que evoluciona hacia una red de lugares físicos y virtuales que combina oficina, casa y otros escenarios, creando un ecosistema que proporciona flexibilidad para fomentar la cultura, la productividad y el bienestar.

    El estudio que llevamos a cabo, asegura que las experiencias vividas antes y durante la pandemia generada por el Covid-19, dejaron algunas lecciones y proyecciones importantes:

    -Se puede ser productivo desde cualquier lugar. La tecnología ha permitido ver la máxima expresión de la colaboración productiva de los equipos. No importa que estén en casa, los empleados han conseguido mantener una alta concentración.

    -La flexibilidad laboral se impone. El 73% de los encuestados cree que su empresa debería usar esta opción y permitir variedad de lugares para interactuar. Además, el 90% siente que hay más confianza para que trabajen de forma remota.

    -Las oficinas serán parte del nuevo ecosistema. El lugar de trabajo incluirá varias ubicaciones y experiencias que fomentarán la cultura, la productividad y el bienestar.  “Las oficinas tendrán un nuevo propósito, y seguirán evolucionando hacia las nuevas necesidades, para convertirse en el lugar ideal para fortalecer la conexión cultural, el aprendizaje, el vínculo con clientes y colegas, la creatividad y la innovación” destacó Herman Faigenbaum, nuestro Director General.

    Los desafíos del mañana, entre la cultura y la adaptación según las generaciones

    El trabajo remoto ha traído desafíos importantes para los empleados. La encuesta que realizamos evidenció dos muy significativos para el presente y futuro de los espacios laborales. El primero es que el trabajo remoto ha afectado la capacidad de las personas para conectarse entre sí a un nivel personal.

    Solo un poco más de la mitad de los encuestados se siente conectado con sus compañeros, lo que afecta negativamente el vínculo con la cultura empresarial. Ya no están cara a cara para interactuar y crear conexión y aunque siguen experimentando orgullo por trabajar en sus empresas, es difícil mantener ese sentido de pertenencia a la cultura organizacional que se nutre y vive en persona.

    El segundo desafío tiene que ver con la forma en que las distintas generaciones enfrentan y prefieren el futuro de sus trabajos. La colaboración se ha dado, pero ha limitado las oportunidades de aprendizaje y tutoría informal y el estudio resalta que para las generaciones jóvenes, ha resultado más difícil trabajar desde casa.

    El 70% de los Millennials (nacidos entre 1982-1994 aproximadamente) y la Generación Z (nacidos entre 1995 y 2010), manifiestan que les resulta difícil hacerlo, ya que no hay un tiempo fuera del espacio de trabajo, tampoco un corte real entre lo personal y laboral ni una separación natural propia entre el principio y final del día de trabajo, afectando negativamente el bienestar mental y físico. ¿Y qué pasa con los baby-boomers? Este grupo nacido entre 1946 y 1964 por el contrario, evidencia porcentajes más bajos de dificultad al trabajo desde casa.

    Otro aspecto interesante del estudio tiene que ver con el tiempo dedicado a las actividades fuera del trabajo. Allí, se evidenció que los Millennials tienen menos cortes de trabajo.

    Además, todas las generaciones experimentan un problema en común al trabajar desde casa y es el déficit en la conexión. Y mientras que para la Generación Z resulta ser una dificultad el tener un lugar de trabajo inadecuado, para los Millennials y la Generación X lo es también el rol de asistencia y cuidado que deben combinar con sus deberes laborales.

    “Las empresas se encuentran ante un crucial momento de decisión y este estudio les provee herramientas para desarrollar estrategias innovadoras que combinen el trabajo de oficina y el remoto adaptados siempre a la realidad de cada empresa, pero también teniendo en cuenta que cada grupo generacional merecerá un estudio y condiciones distintas para los nuevos retos”, concluye el estudio.

    (*) El estudio fue realizado a través de su herramienta exclusiva Experience per Square FootTM (Experiencia por pie cuadrado, o XSF por sus siglas en inglés), analizando datos de más de 50.000 encuestados en los cinco continentes antes y durante el Covid-19.

    Fuente: Cushman & Wakefield